VIDA COMO RESPUESTA
Ante las sombras, y la tristeza
y el cielo que parece siempre
inundado de tormenta y melancolía,
siempre respondo con todo:
siempre respondo
con la luz de mi vida
en el amanecer de mi alma.
No existe más belleza que atrapar los sonidos del mundo en unas palabras y ahondar en sus misterios por medio de las palabras de un poema.
VIDA COMO RESPUESTA
Ante las sombras, y la tristeza
y el cielo que parece siempre
inundado de tormenta y melancolía,
siempre respondo con todo:
siempre respondo
con la luz de mi vida
en el amanecer de mi alma.
SIN OCURRENCIAS
Ahora se me ocurre
que ocurramos, sin más.
Que atravesemos la melancolía
de los versos y seamos
poesía marina en nuestros cuerpos.
Sin ocurrencias.
Solo que acontezca
la desnudez en el arrumaco.
Y las letras tengan nombre,
así como al viento lo empuje
el cálido huracán del deseo
en una dulce tormenta de cariño.
Ahora se me ocurre
que ocurramos, sin más.
Sin ocurrencias.
Solo tú conmigo.
Solo yo contigo.
Nosotros, ahora,
sin ocurrencias.
AMAR DIFERENTE
Ahora quiero amarte diferente.
Quiero que nos queramos diferente.
Sin demasiados apegos,
como dos aves de paso
cuyo tránsito se escoge
para rodar por el viento
de las alas del deseo,
pero con almas distintas.
Porque somos dos olas de pasión
en un océano de desnudez
al nadar en nuestro deseo.
Quiero amar diferente.
Quiero quererte diferente.
Por eso, ahora solo te necesito.
Para que vengas cuando quieras,
a que nos amemos diferente.
SIN ENTENDER NADA
Ahora no entiendo nada.
Y sin embargo, lo entiendo todo.
Porque el mundo es más abierto,
cuando está todo por aprender,
sin entender nada.
El mar del conocimiento
y del alma por descubrir,
sin entender nada.
MI TRISTEZA VUELA
Ahora hasta mi tristeza vuela,
aunque sea a ras de una lágrima.
Marina, oceánica, inmensa
como cuando la melancolía
alberga mi alma desconsolada,
y se ensancha la nostalgia
como un puerto de atardeceres
heridos dulcemente de ocaso.
Ahora hasta mi tristeza vuela,
porque también es grande.
Porque también es poesía,
hasta mi tristeza vuela.
MI CALMA
Calma, y ante el ruido
que suene la música del corazón.
Calma, y ante el barullo urbano
que grite la armonía del alma.
Calma, y ante el desorden cotidiano,
tan solo me quedo conmigo.
Con mi ordenado desorden humano,
y mi calma.
PRIMAVERA CONTIGO
Te extraño, como el río
extraña la corriente que no llega
cuando la lluvia no acompaña
su cadencia silente de océano.
Como tus brazos de ausencia
cuyo verso de melancolía
solo rozo con la punta del verso.
Como un otoño sempiterno
cuyas hojas se olvidan de volver
al árbol que las sostenía.
Y ahora solo quiero
echar raíces en tu tierra
desnuda, marina y mundana.
Para que vuelva a ser
la primavera contigo.