MÚSICA PARA EL ALMA

sábado, 4 de julio de 2026

SI SONARA EL ALMA




SI SONARA EL ALMA


Ahora, sin mucho ruido.

Conmigo, en mi silencio,

me pregunto algo muy simple:

si sonara el alma,

¿a qué música se asemejaría?


No puedo saberlo, si bien

ahora busco la respuesta

sin interferencias mundanas.


Mientras el corazón late,

como el mar cuando sus olas

rompen en la costa.


Y hallo entonces,

en mis barcas de quietud,

la forma desnuda y sincera

en la que sonaría el ánima,

mientras grita el ser,

en silencio, su grandeza.


Si sonara el alma

seguramente, sería con latidos

de belleza en la poesía

inmensa de vivir.


Si sonara el alma,

gritaría maravillosa la vida.

 

viernes, 3 de julio de 2026

PLENAMENTE SOLO




PLENAMENTE SOLO


Nada. Tan solo nada, conmigo.

Solo, tan solo, conmigo.

Y con todo, conmigo.


Aun sin nada,

ahora estoy plenamente solo,

conmigo.

jueves, 2 de julio de 2026

BUSCARME SIN PRISA




BUSCARME SIN PRISA


Sin carreras. Sin prisa.

Ahora salgo a buscarme.


Y no hace falta que corra,

porque ya estoy aquí.


Tan solo me estaba esperando.

Sin carreras y sin prisa.

lunes, 29 de junio de 2026

TAN SOLO




 TAN SOLO


A veces, estoy tan solo.

Otras, tan solo no estoy.


A veces, no estoy tan solo.

Y otras, casi siempre,

tan solo soy,

mientras estoy tan solo.

sábado, 27 de junio de 2026

INOLVIDABLE MÚSICA




INOLVIDABLE LA MÚSICA


Entre interferencias cotidianas

e insoportables ruidos mundanos,

trato de no olvidar que los acordes

de la vida pasen por mi corazón,

como dirían los antiguos.


Y que la música del espíritu libre

siga sonando, aunque intente matarme 

la rutina bélica de cada día.


Así como el mar no deja de acariciar

las costas de este mundo,

tampoco deja de sonar la vida

cuando se lleva dentro.


Inolvidable, sin duda,

la música cuando viene del alma.

SENCILLO RECORDARTE




SENCILLO RECORDARTE


Dicen que recordar viene a ser

algo así como volver al corazón.


Por eso, es sencillo recordarte.

Porque siempre retornas

en mi momento al alma.


Mientras en cada segundo

vuelves a pasar por mi corazón.


Sencillo, recordarte. 

NO SOMOS MUCHO




NO SOMOS MUCHO


Lo que somos, supongo

que no es ni demasiado

ni mucho.


En los mapas del mundo

somos poco menos que una mota

de polvo en las cartografías.


Y ni qué hablar de la sinuosa senda

que atraviesa nuestras almas.


De esas nadie sabe, salvo nosotros

cuando nos recorremos la vida,

palmo a palmo, desnudez a desnudez,

como el mar cuando ensancha

el caudal de un río

que parece ansioso

por saber su camino

a la inmensidad oceánica.


Como nuestros corazones

cuando se inundan

de un clamoroso silencio,

de cuyos acordes

solo sabe nuestra música

de arrumacos, abrazos y miradas

que cuentan nuestra historia,

aun sin palabras.


No somos mucho, pero ahora

nos basta con nosotros.


Yo lo sé. Tú lo sabes.

Nosotros lo sabemos.


No somos mucho para el mundo,

pero somos todo para nuestro mundo.