NOS IREMOS
Nos iremos. Nos marcharemos.
Nadie sabe cuándo.
Y quedarán otras cosas.
Se contarán otras historias,
y puede que mi poesía
se escriba en los versos
alígeros de una nostalgia pasajera.
Como las olas que van y vienen
tras romper y morir en una orilla.
Como las estaciones que se persiguen
y los días que parecen repetirse
en una rutina de tedio
y pájaros sin mucho vuelo.
Como la ciudad cuyo barrullo
se disipa en cuanto cae la tarde,
y se escuchar mejor el rumor
del alma en la música
de la quietud.
Así como todo llega y se va.
Así nos iremos, así nos marcharemos.
Nadie sabe cuándo.
Pero de eso quizás va la vida.
Llegar al mundo un rato.
Y atravesar la existencia cual océano
de angustias y alegrías
con un velero de poesía.
Hasta que toca marcharse.






