MÚSICA PARA EL ALMA

sábado, 8 de agosto de 2026

SOMBRAS AFUERA, LUCES DENTRO




SOMBRAS AFUERA, LUCES DENTRO


La noche casi siempre 

arriba temprano

a la ciudad.


Como otra singladura

de rutina y hastío.


A veces, demasiado pronto

sangra el ocaso en el corazón

de cuantos inundan de fantasmas

tristes las calles.


Sin embargo, amanece en mi alma,

mientras me inunda la vida

como un mar de belleza

que desemboca en mi verbo,

cual poema que escribe

el viento mientras sopla

con aires de poesía.


Y solo quedan sombras fuera.

Mientras dentro, se incendia

de luz todo mi ser

mientras, con el alma, amo nacer.


Sombras afuera.

Luces dentro.

jueves, 6 de agosto de 2026

SOLO TIEMPO




SOLO TIEMPO


En este momento,

no hay un instante

normal de esos que parten

a chocar y estrellarse

fatalmente en los relojes.


No paso, a secas,

como la tormenta cuando amaina,

y se acaba ya la lluvia.


Ahora mismo existo,

mientras me late el alma

desde mi corazón en llamas

marinas y honestas.


Ahora no solo paso,

porque el tiempo 

en este instante

es solo tiempo.


Una aguja que marca

el paso de algún almanaque

que sucede, sin más.


Mientras yo existo,

fuera del mundo,

en lo más profundo de mi mundo,

el tiempo ahora

solo es tiempo. 

lunes, 3 de agosto de 2026

SOLO VIDA




 SOLO VIDA


Una palabra ahora.

Solo deseo pronunciar

con toda mi alma

una sola palabra: vida.


Sin que pase sola

hacia la muerte sin más.


Una palabra: vida.

Solo vida.

domingo, 2 de agosto de 2026

DEJA QUE LLUEVA




DEJA QUE LLUEVA


Deja que llueva. No te preocupes.

A veces, la tormenta

no tiene por qué ser mala:

solo llega, solo embiste

para limpiar todo lo malo.


Y se necesita un huracán

de catarsis que arramble

una ciudad llena de fantasmas,

hastío, cansancio y sombras

para que amanezca de verdad.


Deja que llueva, aunque duela

esa tempestad que no sabe

de borrascas ni paraguas.


Deja que arrecie esa tormenta

de duda en tu corazón

para que no haya más interferencias

demasiado cotidianas y mundanas

en tu alma fluvial que ansía

encontrar su senda marina.


Y así amanezca al compás

del brillo de tu mirada.


Deja que llueva

para que mañana amanezca

mejor en tu alma. 

viernes, 31 de julio de 2026

YA NO BUSCO EL CIELO





YA NO BUSCO EL CIELO


Antes quería llegar alto,

subir la montaña más alta,

escalar hasta el último peldaño

de alguna cima corporativa,

y estirar hasta la extenuación

mi aliento para que se convirtiera

en hálito

de éxito y oropel.


Sin duda, me equivocaba.

La grandeza verdadera

no se halla en las grandes cosas,

sino en las pequeñas cosas

que hacen grande la vida.


Ya no busco el cielo,

porque la vida por sí sola

es un río de pasión que desemboca

gigante y genuino en el océano

del alma cuando suena

de verdad el corazón,

sin el ruido infame del mundo.


Ya no busco el cielo,

porque ya estoy en el cielo.


Conmigo, pequeño, humano, 

y perfectamente imperfecto,

ya estoy en el cielo.

 

viernes, 24 de julio de 2026

BARQUITOS DE PAPEL




BARQUITOS DE PAPEL


Ahora mis versos son frágiles,

livianos, ingrávidos 

como barquitos de papel,

cuyos velámenes de melancolía

 se hallan a merced

de la corriente marina

e inmensa de tu abrazo,

ahora ausentemente poético.


Y mi verbo parece zozobrar

en un mar cuyas olas

son solo embestidas de nostalgia,

que imagino mientras naufrago

dulcemente en los pecios

de anhelarte, de suspirarte, de recordarte.


Pasan los días, que se persiguen

iguales en tardes que desangran

en un tiempo que siempre

duele cuando no pertenece

a algún segundo tuyo.


Y aun así, no me importa

demasiado lo que pueda ocurrir.


Quiero volver a habitarte

como entonces, 

cuando tu cuerpo desnudo

desembarca grácil y marino

en las costas de mis manos

abiertas a tu geografía,

cual río de deseo que se agranda

en tu océano de ternura.


Aun en frágiles barquitos de papel.

Aun en mis poemas a la deriva

de tu nostalgia,

quiero volver a amarte.


martes, 21 de julio de 2026

EN LETRA GRANDE




EN LETRA GRANDE


En letra grande, mi nombre,

mi huella, mi camino.


Marino, celestial, aéreo, etéreo.

En letra grande, en mi alma,

mi nombre, mi ser desnudo:

poesía humana,

en letra grande.