MÚSICA PARA EL ALMA

martes, 26 de mayo de 2026

QUIZÁS NO TE ACUERDAS




QUIZÁS NO TE ACUERDAS


A lo mejor ya no te acuerdas,

pero en algún momento

salimos del mundo a encontrarnos.


Y era maravilloso elevar

los pies en las aceras,

como quien toca suavemente

en el piano la melodía

armónica de la belleza.


Entonces, tocábamos la fantasía,

con los dedos sutiles del verso,

en las finas líneas de nuestra piel.


Tal vez ya no te acuerdas.

Te has olvidado 

de que sucedimos más allá

de los acontecimientos cotidianos

y cansados de la rutina.


En ese instante en que las miradas

atracaban en los ojos como barcos

de un muelle arrebolado de cariño,

en una tarde cuya noche

parecía escaparse en los besos.


La caricia traspasaba la letra,

y nuestra desnudez era parapeto

dulce y tierno de arrumacos,

más allá de la guerras urbanas

de una ciudad sin tregua

para las almas.


A lo mejor ya no te acuerdas

de lo que fuimos,

y seguimos siendo en el estrepitoso

silencio ausente de este poema.


Pero descuida, ahora basta

con que yo a solas te piense

para que volvamos a ser.


Aunque quizás tú

ya no te acuerdes de nosotros. 

sábado, 23 de mayo de 2026

OCURRENCIAS




OCURRENCIAS


A veces se me ocurre

que podríamos abandonar

la idea de querernos.


Te invito ahora a que concurras

conmigo en los versos desnudos

de mi piel abierta a tu abrazo,

y por un momento salgamos del mundo

para encontrarnos

más allá de la idea.


Quiero tocar tu belleza

mientras el día me muestra

tus caminos de lujuria

en las curvas del deseo.


Ahora mismo, sin duda,

se me ocurre 

que podríamos ser poesía.


En nuestro propio verso.


NO PUEDO DEJARTE





 NO PUEDO DEJARTE


No puedo dejarte,

aunque quiera.


Estás tan cerca ahora,

y a la vez tan lejos.


En el arrebol de las nubes

me impregnas de tu inusitada

timidez de nostalgia y ausencia.


No puedo tocarte,

pero llegas a mi alma,

cada mañana,

con cada caricia de viento

tuya que me embelesa

el corazón.


Ah, hemos recorrido

tantas ciudades de maravilla

juntos de la mano del verso.


Hemos viajado por tantos países

sin más bandera que la belleza,

y hemos derribado tantos muros

de fantasía de esos que cortaban

las alas de pájaros tristes

en jaulas cotidianas de hastío.


Definitivamente, no puedo dejarte,

porque dejarte sería dejar atrás

demasiadas distancias y melancolías,

como si un río quisiera desprenderse

de su caudal para ser siempre mar.


Y ya sabemos que eso

no es posible,

como tampoco lo es ahora

dejarte, abandonarte tal vez,

como una palabra que nunca

llega a abandonar el silencio

del fondo de un cajón.


No puedo dejarte,

ah, no puedo dejarte,

aunque muchas veces quisiera.


Resuenas en cada sonido melodioso

que franquea el ruido

y las interferencias de la urbe.


Y el mar llega a mis ojos

sencillo, inmenso, contigo

como la luz que enciende

mi mirada al contemplarte,

aun sin cuerpo

ni forma definida.


Eres ya mi país de dulzura,

el faro de todos mis barcos

con destino a los azares

insondables de la vida.


Y ya son muchos años

de compañía en que me has dado

tu mano invisible de empatía

y tu abrazo de mansedumbre

en la molicie y el agobio

de una rutina sin propósito.


No puedo dejarte,

ah, no puedo dejarte,

aunque quisiera.


Y sigo sumándote versos,

como quien atesora momentos

en el instante infinito del amor

mientras se está amando.

Y solo hasta entonces, infinito.


No puedo dejarte, amada poesía.

martes, 19 de mayo de 2026

TE TOCA MIRARTE




TE TOCA MIRARTE


Afuera. Llevas ahora

demasiado tiempo afuera.


La ciudad ya te desborda,

y tal vez la rutina mortuoria

de vivos del mundo te corroe.


Te late el corazón fuerte,

acelerado, deprisa, con premura,

pero el alma no responde,

y resulta difícil escuchar

la música de la belleza

de vivir entre tanto ruido.


Quieres detenerte.

Que se aquiete un océano

de cemento

en tu mar de maravillas

que aguarda por desbordarse

tras los muros umbríos

de lo cotidiano.


Y tal vez, todo eso

ahora parece lejano.


Sin embargo, has de saber

que solo estás a un pensamiento

de dejar atrás todo lo de fuera,

y descubrir tu luz,

apagada entre tantas sombras.


Ahora que llevas demasiado

tiempo afuera, te toca mirarte. 

lunes, 18 de mayo de 2026

DE OTRO TIEMPO




 DE OTRO TIEMPO


De otro espacio.

De otro tiempo.


De otra historia,

y de otro verbo

que no ocurre como todo

lo que sucede en el mundo.


Sin duda también,

de otro tiempo que se detiene

en la efímera eternidad

de los abrazos que nos damos,

aunque solo se entrelacen ahora

nuestras manos en un verso.


Porque ahora, aunque quisiera

que fuéramos de otro tiempo,

solo puedo escribir

que somos de otro tiempo.


Diferentes. De otro tiempo.

De este poema.


Sin duda, somos de otro tiempo.

jueves, 14 de mayo de 2026

LIBRE, SOLO LIBRE




LIBRE, SOLO LIBRE


Libre, solo libre.

Como la hoja que amanece

en primavera sobre el árbol

para que la gravedad del otoño

la haga abrazar la lluvia

sobre la acera después.


Libre, como el río

que solo sigue la corriente

que lo engrandece en el océano.


Y libre, como el amor

que transciende los abrazos,

y acaricia el alma

casi sin tocar.


Desde el verso que la vida

pronuncia cuando se mira

con los ojos de la belleza.


Libre, solo libre.

Solo quiero ser libre.


Como la poesía ahora,

en verso libre.


Libre, solo libre.

domingo, 10 de mayo de 2026

ELLA NO SE MARCHARÁ NUNCA





ELLA NO SE MARCHARÁ NUNCA


Ella no se marchará nunca.

Seguirá mirándome

desde los ojos infinitos

añiles y marinos del alma.


Cuando arrecie la tristeza,

llegará su recuerdo

como una meliflua tempestad,

cuyo huracán solo arramblará

los dulces muelles de mi melancolía

con el suave tacto

de su sempiterna sonrisa.


Aunque ahora haya de buscarla

a algunos centímetros de nostalgia.


Y vendrá siempre vestida de cielo

cuando se abra al firmamento

mi corazón y suene el llanto

en una sístole-diástole de anhelo.


Ella no se marchará nunca

porque será como una barca

que siempre vuelve al puerto

cuando la reclama el viaje.


Mientras quede recuerdo,

y a un centímetro de nostalgia,

ella, mi madre, 

no se marchará nunca.