HISTORIA BREVE DE TU DESNUDEZ
Te imagino ahora.
Estás a una nostalgia de distancia.
Tu desnudez de entonces,
de cuando éramos río de caricias
con desembocadura en el deseo,
es ahora un libro abierto
de milagros que aún mis manos
quieren seguir leyendo,
palmo a palmo,
línea a línea,
arrumaco a arrumaco.
Es cobijo en la tormenta,
verano en el invierno cotidiano
de mi lóbrega existencia.
Y solo quiero, a veces,
que vuelva a ser primavera
en nuestros cuerpos,
mientras fecundamos la tierra
de nuestros abrazos en las ganas.
Así es ahora la breve historia
de tu melancólica desnudez,
cuando la releo a solas
en las páginas de mi soledad.
A una nostalgia de distancia,
sigue resonando el eco
de tu historia desnuda.






