PASAJERO
Breve, fugaz, efímero.
Mi paso por el mundo,
breve, fugaz, efímero.
Y pasajero, como todo
lo que sucede
para dejar de sucederse.
Pasajero, volátil, transitorio.
Como todo en la vida,
no soy más que un pasajero
del tren de la existencia
que en alguna estación
de lo incierto habrá de apearse,
para siempre o para nunca.
¿Quién lo sabe a ciencia cierta?
Pasajero de todo, y de nada.
Pasajero del mar y el viento,
cuando llueve o truena.
Y de este momento,
y de este poema, al fin,
también pasajero.
Solo soy un pasajero ahora más
de la vida por la que viajo.






