MÚSICA PARA EL ALMA

viernes, 24 de julio de 2026

BARQUITOS DE PAPEL




BARQUITOS DE PAPEL


Ahora mis versos son frágiles,

livianos, ingrávidos 

como barquitos de papel,

cuyos velámenes de melancolía

 se hallan a merced

de la corriente marina

e inmensa de tu abrazo,

ahora ausentemente poético.


Y mi verbo parece zozobrar

en un mar cuyas olas

son solo embestidas de nostalgia,

que imagino mientras naufrago

dulcemente en los pecios

de anhelarte, de suspirarte, de recordarte.


Pasan los días, que se persiguen

iguales en tardes que desangran

en un tiempo que siempre

duele cuando no pertenece

a algún segundo tuyo.


Y aun así, no me importa

demasiado lo que pueda ocurrir.


Quiero volver a habitarte

como entonces, 

cuando tu cuerpo desnudo

desembarca grácil y marino

en las costas de mis manos

abiertas a tu geografía,

cual río de deseo que se agranda

en tu océano de ternura.


Aun en frágiles barquitos de papel.

Aun en mis poemas a la deriva

de tu nostalgia,

quiero volver a amarte.


martes, 21 de julio de 2026

EN LETRA GRANDE




EN LETRA GRANDE


En letra grande, mi nombre,

mi huella, mi camino.


Marino, celestial, aéreo, etéreo.

En letra grande, en mi alma,

mi nombre, mi ser desnudo:

poesía humana,

en letra grande. 

lunes, 20 de julio de 2026

ESCRIBIR



ESCRIBO


Escucho mi silencio.

Y el mar acarrea sus ecos

a la música de mis relojes

sin cadenas en el tiempo

mundano de la ciudad.


Escribo, porque mi corazón

canta con los acordes de la belleza.


Y mi alma grita poesía.

Por eso, escribo. 

domingo, 19 de julio de 2026

ATESORAR LA VIDA ES MEJOR




ATESORAR LA VIDA ES MEJOR


Muchas veces siento que acarreo momentos,

cual losas de horas,

mientras la vida pesa,

como la gravedad sobre el mundo

y las hojas cuya primavera

se desploma de los árboles

al llegar septiembre.


Mientras se desangra dulcemente

el verano en jirones de nubes

que presagian la nueva estación.


Y ya no quiero eso.

No quiero que siga pesando

cada segundo y que se sienta

cada minuto como el castigo

invisible con el que azotan

los relojes a un tiempo

que no sé muchas veces si pasa.


Por eso, hoy cambio de verbo.

Y hablo de atesorar

cada instante, 

como la belleza

cuando se reconoce transparente

en la poesía desnuda

y marina del alma.


Sin duda, hoy ya no quiero,

seguir acarreando la vida.


Atesorarla es lo mejor.


MI HUELLA




MI HUELLA


Mi huella. Mi humana huella

ahora es algo más 

que una pisada del camino.


Es universal, oceánica, mágica.

Inmensa en mi álmica

y vasta pequeñez.


Mi huella ahora es camino,

y salto, y vuelo hacia la plenitud

de encontrarme en mi senda.


Con mis pies atados al alma.

Mi huella. Mi humana

universal y oceánica huella. 

sábado, 18 de julio de 2026

OTRA PUERTA




OTRA PUERTA 


Ahora quiero algo distinto.

Deseo que hoy suceda

algo más que otro día.


Quiero abrir otra puerta

que da a una casa 

que, según dicen,

viene a dar una morada

de la cual no saben los catastros.


Una casa inmensa como el mar

que se mira en los espejos

translúcidos del alma,

cuando no pesa la gravedad

de la rutina en el corazón.


Una casa ligera, liviana, ingrávida,

como el vuelo del aire

cuando se acompaña del viento

que solo acarrea hojas secas

de otoño, sin más polvo ni manchas.


Ahora, sin duda, 

quiero algo distinto.


Quiero, tal vez, que las cosas

hagan algo más que sucederse.


Y que el ruido

deje al fin de confundirse

con la música de vivir.


Quiero sucederme.


Y, por eso, quiero abrir

otra puerta de cuya llave

solo sé yo cuando se expanden

las alas de la verdad a mi vuelo

propio, sin otros viajes,

de esos que solo pasan.


Quiero abrir otra puerta.

La puerta inmensa

y oceánica de mi alma.


viernes, 17 de julio de 2026

CANTA MI ALMA




CANTA MI ALMA


Suena la música. El silencio

concuerda con los acordes

que vibran en este instante.


Y sin ruidos, puedo decir

que la ciudad parece cantar

algo más que ruidos extraños

de funerales demasiado tempranos.


Suena la música. Por un momento,

en mi momento, llega la vida 

como un presente liviano

sin la gravedad de lo cotidiano.


Y soy feliz, porque en el silencio,

junto con el mar cuyos ecos

resuenan al compás del corazón,

escucho una canción cuyo concierto

de amapolas en un invierno

de tristezas y rostros cabizbajos

nadie salvo yo escucha.


Soy feliz. Más feliz que canta

porque en mi silencio ahora

suena la música de la vida,

mientras canta mi alma.




ESCUCHO DE VERDAD




ESCUCHO DE VERDAD


Ahora escucho. De verdad escucho.

Mi silencio grita más alto

que todos los ruidos del mundo,

y brama mi alma como un río

de dulce tempestad que ansía

desatarse en mi océano de quietud. 


Y escucho. Escucho de verdad

un verbo que no habla,

pero conmueve todo alrededor:

los latidos de mi ser,

 con toda mi alma en ristre.


Mi silencio ahora grita,

sin las interferencias de la ciudad.


Y escucho, escucho de verdad

a mi vida, con acordes

que desbordan lo cotidiano.


Con toda mi alma

en ristre, escucho de verdad.

domingo, 12 de julio de 2026

MEJOR NO ENTIENDO




MEJOR NO ENTIENDO


Ahora no entiendo nada,

solo porque tal vez

no toca entender nada.


Así como el río desea agrandarse

al abrazar la inmensidad del mar,

debo abandonar un rato el mundo,

y colmar mi mente de vacío

para inundarme del mar tronante

del sosiego que brama

en la quietud de mi alma.


Mejor quizás que no entienda.

Porque puede que solo toque

escuchar en silencio el corazón. 

LLENARME DE VACÍO




LLENARME DE VACÍO


Ahora me siento 

demasiado inflado de rutina,

y de un mundo que se dirige

tan rápido al abismo.


A un océano imparable

de desdicha y desconcierto,

en que no se escucha nunca

el dulce concierto del corazón,

cuando se desnuda

al inmenso amor de vivir.


Por eso, descanso del tiempo,

salgo de la gravidez inhumana

de una ciudad de pájaros cuyas alas

se cortaron antes del momento,

y me colmo de mi vacío.


Para que el mar 

inmensamente pequeño

de mi ser me aguarde

más allá de las miradas cabizbajas,

inundadas de cemento y tristeza,

que pueblan ahora las calles.


Me lleno de vacío

para colmarme de mi corazón,

mientras se me llena el alma

de lo que soy,

vacío del resto.

sábado, 11 de julio de 2026

ME VOY, CONMIGO




ME VOY, CONMIGO


Me voy, conmigo,

porque todo el mundo

ahora sobra y transciende

lo que necesito escuchar:

los latidos de mi alma.


Me voy, conmigo.

A encontrarme de cerca

con el mar que tenía dentro.


Más allá del océano de lágrimas

invisibles que inunda la vida,

ahora me voy, conmigo.


A encontrarlo todo.

A encontrarme,

me voy, conmigo. 

SUCEDE QUE PASO




 SUCEDE QUE PASO


Sucede que ahora paso.

En mi momento presente.

En mi tiempo, conmigo.


Sin que otro tiempo

marque el compás de mi viaje.


En mi tiempo, conmigo,

sucede que paso, presente,

al compás de mi alma.

martes, 7 de julio de 2026

PERFECTAMENTE HUMANO




PERFECTAMENTE HUMANO


Imperfectamente perfecto.

Humanamente imperfecto.

Así soy: perfectamente humano. 

sábado, 4 de julio de 2026

SI SONARA EL ALMA




SI SONARA EL ALMA


Ahora, sin mucho ruido.

Conmigo, en mi silencio,

me pregunto algo muy simple:

si sonara el alma,

¿a qué música se asemejaría?


No puedo saberlo, si bien

ahora busco la respuesta

sin interferencias mundanas.


Mientras el corazón late,

como el mar cuando sus olas

rompen en la costa.


Y hallo entonces,

en mis barcas de quietud,

la forma desnuda y sincera

en la que sonaría el ánima,

mientras grita el ser,

en silencio, su grandeza.


Si sonara el alma

seguramente, sería con latidos

de belleza en la poesía

inmensa de vivir.


Si sonara el alma,

gritaría maravillosa la vida.

 

viernes, 3 de julio de 2026

PLENAMENTE SOLO




PLENAMENTE SOLO


Nada. Tan solo nada, conmigo.

Solo, tan solo, conmigo.

Y con todo, conmigo.


Aun sin nada,

ahora estoy plenamente solo,

conmigo.

jueves, 2 de julio de 2026

BUSCARME SIN PRISA




BUSCARME SIN PRISA


Sin carreras. Sin prisa.

Ahora salgo a buscarme.


Y no hace falta que corra,

porque ya estoy aquí.


Tan solo me estaba esperando.

Sin carreras y sin prisa.

lunes, 29 de junio de 2026

TAN SOLO




 TAN SOLO


A veces, estoy tan solo.

Otras, tan solo no estoy.


A veces, no estoy tan solo.

Y otras, casi siempre,

tan solo soy,

mientras estoy tan solo.

sábado, 27 de junio de 2026

INOLVIDABLE MÚSICA




INOLVIDABLE LA MÚSICA


Entre interferencias cotidianas

e insoportables ruidos mundanos,

trato de no olvidar que los acordes

de la vida pasen por mi corazón,

como dirían los antiguos.


Y que la música del espíritu libre

siga sonando, aunque intente matarme 

la rutina bélica de cada día.


Así como el mar no deja de acariciar

las costas de este mundo,

tampoco deja de sonar la vida

cuando se lleva dentro.


Inolvidable, sin duda,

la música cuando viene del alma.

SENCILLO RECORDARTE




SENCILLO RECORDARTE


Dicen que recordar viene a ser

algo así como volver al corazón.


Por eso, es sencillo recordarte.

Porque siempre retornas

en mi momento al alma.


Mientras en cada segundo

vuelves a pasar por mi corazón.


Sencillo, recordarte. 

NO SOMOS MUCHO




NO SOMOS MUCHO


Lo que somos, supongo

que no es ni demasiado

ni mucho.


En los mapas del mundo

somos poco menos que una mota

de polvo en las cartografías.


Y ni qué hablar de la sinuosa senda

que atraviesa nuestras almas.


De esas nadie sabe, salvo nosotros

cuando nos recorremos la vida,

palmo a palmo, desnudez a desnudez,

como el mar cuando ensancha

el caudal de un río

que parece ansioso

por saber su camino

a la inmensidad oceánica.


Como nuestros corazones

cuando se inundan

de un clamoroso silencio,

de cuyos acordes

solo sabe nuestra música

de arrumacos, abrazos y miradas

que cuentan nuestra historia,

aun sin palabras.


No somos mucho, pero ahora

nos basta con nosotros.


Yo lo sé. Tú lo sabes.

Nosotros lo sabemos.


No somos mucho para el mundo,

pero somos todo para nuestro mundo.

viernes, 26 de junio de 2026

SIN EL MUNDO




SIN EL MUNDO


Sin el mundo.

Ahora estoy tranquilo

solo, en el mundo,

pero sin el mundo.


En mi silencio, el alma retruena,

como una dulce tormenta de quietud

que me inunda de mar el corazón.


Y en un momento, solo y mío,

sin el mundo, soy el mundo.


Tranquilo, soy el mundo. 

jueves, 25 de junio de 2026

DEMASIADO TIEMPO PARA OTROS TIEMPOS




DEMASIADO TIEMPO PARA OTROS TIEMPOS


Demasiado tiempo para otros tiempos. 

Llevas toda la vida

siguiendo los acordes

de una armonía ajena,

y cuando irrumpe el silencio

en tu habitación,

tal vez te preguntas:

¿dónde ha quedado mi música?


No te preocupes. Aún hay tiempo

para que dejes atrás otros tiempos

y pertenezcas a tu tiempo.


Dejes de ser lámpara

de noches ajenas,

y te conviertas en el faro

de tu barco existencial

en el océano incierto,

pero maravilloso, de la vida.


Escucha tu alma, sin ruido.

Y el corazón entonces

empezará a latir en cada paso

de tu camino propio,

sin desvíos.


Sin otros tiempos

que malgasten tu valioso instante.


En este momento, sé tu momento.

miércoles, 24 de junio de 2026

VIDA MARAVILLOSAMENTE INCONSTANTE




VIDA MARAVILLOSAMENTE INCONSTANTE


Hace algún tiempo quería

que todo fuera en línea recta.


Mi camino, sin demasiadas curvas.


Demasiado miedo de los accidentes

y los acíbares de un destino

futuro que no acababa de llegar.


Ahora, que estoy aprendiendo a caminar

por caminar, sin más, me pregunto

por qué he de preocuparme

sobre dónde caerá mi siguiente pisada.


¿Acaso el río sigue una senda recta

en su encuentro glorioso con el mar?


¿Acaso la lluvia llega sin que la desencadene

una tormenta antes?


Entonces, ¿por qué mi camino

ha de ser erróneo por las curvas,

si la misma naturaleza es curva,

como la hojarasca que cae

de los árboles en otoño?


En este momento, soy el momento.

Y dejo sin más que mi vida fluya,

maravillosamente inconstante.


Con sus curvas y desperfectos,

la vida, maravillosamente inconstante. 

domingo, 21 de junio de 2026

LLUEVE LA VIDA




LLUEVE LA VIDA


Ahora hay tormenta.

Sin embargo, no quiero

que amaine esta dulce tempestad.


Porque llueve a borbotones la vida.

Y se incendia de verbo

la aparente quietud

de las cosas cotidianas.


Más allá de la lluvia que moja

al diluviar las aceras,

e impregna de petricor la tierra.


Hoy llueve la vida,

mientras se me inunda

el alma de belleza de poesía.


No quiero que pare esta tormenta,

mientras siga lloviendo

a borbotones la vida.


 

DEMASIADAS ESPERAS


 

  

DEMASIADAS ESPERAS

 

            

            Ahora contemplo la ciudad que emerge afuera de mi ventana. Una cola de gente aguarda unos minutos la llegada del bus. Algo cotidiano. Algo mundano. Una de las tantas acciones que llevamos a cabo en nuestra cotidianidad. Sin embargo, mientras los observo no puedo evitar que me venga una pregunta, quizás algo tonta, a la mente: ¿no podríamos extrapolar esta espera normal a cuantas hacemos, casi de forma inconsciente, a lo largo de toda nuestra vida?
            Acabo de soplar cuarenta y una velas. Según la esperanza de vida, me hallo en el ecuador de mi vida. En el verano de mi existencia, si lo miramos desde un punto de vista espiritual. Sin embargo, a veces, siento como si una cohorte invisible de sombras se cerniera sobre mi espíritu y tratara de eclipsar mi luz. Me invita a seguir la senda del rebaño, la carrera hacia lo que siento que llega a ninguna parte. Y no puedo evitar sentir aquello que quizás se conoce como desconcierto e incertidumbre.

            Ahora bien, si soy sincero, en ese momento de duda que aparece cual faro de lucidez en un laberinto de decisiones fútiles. En el silencio es cuando ya me encuentro donde quiero estar. Conmigo. Sin las expectativas de mi empresa o de un mercado que me empuja a un precipicio de cifras y productividad donde poco importa el ser. Ahora yo, conmigo. Aquí. En el regalo de mi presente, siento que llevo demasiado tiempo esperando. Porque, tal vez, ya tengo todo lo que esperaba. Mi verdad. Que no espera. Que simplemente es.

DIOS SIEMPRE ESTÁ CONTIGO




DIOS SIEMPRE ESTÁ CONTIGO


Afuera hay mucho, demasiado ruido.

Cuesta mucho escuchar el mar

entre tantas interferencias infoxicadas.


Pero Dios está contigo.


El silencio es un privilegio

entre tanta prisas sin sentido.


Y muchas veces la previsión meteorológica

estival no coincide con el estado

sempiternamente umbrío del corazón.


Triste, taciturno y en plena desazón

en un desconcierto de acordes,

que no concuerdan con la música

templada y sosegada del ánima,

cuando es río que fluye sin más

a engrandecerse en el océano.


En las sombras sin aparente salida

en túneles de rutina

y extenuante cotidianidad.


En un invierno que no parece

materializarse en primavera al equinoccio.


En el camino al supuesto espejismo

que supone ser uno mismo.


En la utopía de existir más allá

de la productividad y las cifras.


Ahí, en donde a veces no se busca.

Y en donde siempre te encuentras.

En la luz que emana de tu pequeño

incendio de verdad,

y tus olas de pelágica nobleza.


Ahí, sin más puente

que tu alma desnuda,

sin disfraz mundano.


Solo contigo y lo que eres

en ti más allá

de lo que te dice el mundo.


Ahí. Dios está contigo.


Aunque no amanezca siempre

en la mirada pese al Sol.


Ahí, en donde te encuentras,

ahora mismo, en tu regalo de presente,

Dios está siempre contigo.


miércoles, 17 de junio de 2026

LENTITUD Y SILENCIO




LENTITUD Y SILENCIO


Lentitud y silencio.

El camino no puede admirarse

si la prisa toma las riendas.


Y en el ruido cotidiano

no se puede escuchar el mar

que encierra la belleza del alma,

clara y natural.


Lentitud y silencio.

Tal vez, todo corre demasiado.

Y en la sintonía genuina del corazón

no caben las interferencias mundanas.


Por eso, cuando te sientas cansado,

détente y escucha la vida,

sin más.


En perfecta lentitud

y en perfecto silencio.

RE-CREARNOS

 



RE-CREARNOS

 

            Todos somos estrellitas fugaces de distinto brillo e intensidad. Astros de conciencia que, al desnudar su resplandor, encienden las mentes que vibran en su misma sintonía universal. Supongo que eso es lo que en realidad implica que las almas despierten a su infinitamente pura y genuina raíz. Aquella que quizás se esfumó un rato cuando trataron de eclipsar, sobre todo en nuestra infancia, esa lucecita de poesía que se pregunta por el misterio tras la aparente sencillez de las cosas y cuya duda es faro en nuestro viaje por los inciertos mares de la existencia. Cuando aún era posible volar sobre los lápices o navegar hacia otras tierras a lomos de la imaginación, sin más barco que el recreo de nuestra fantasía. Y es maravilloso. Saber que todo eso es cierto y que todos somos ciertos. Que somos verdad única en un todo universal. Y que aún, en momentos como hoy, hay tiempo para volver a ser esa luz de otrora y ahora. Para  recrearnos. Y re-crear. 

domingo, 14 de junio de 2026

TESTAMENTO


 



TESTAMENTO

 

            Hoy quiero dejar por escrito un humilde testamento. No voy a alargarme demasiado. Solo deseo que, en unas pocos líneas, mis días persistan más allá de los calendarios, cuando mi alma parta hacia otro cuerpo, hacia otro ser. Solo quiero que, después de mí, tal vez estas palabras no se esfumen como la lluvia cortada en la acera cuando amaina la tormenta. Como el petricor que se diluye cuando el verano vuelve a agostar los campos. Quiero que este verbo perviva más allá de mi acción. Por eso, quiero que esta pequeña reflexión sirva a modo de pequeño testamento, cual testimonio de mi breve y casi invisible paso por este mundo. Para que algún recuerdo sincero y amigable me albergue y perpetúe en su también ínfimo instante, tal vez. Para que mis ríos de verbos y abrazos encuentren desembocadura en algún océano de nostalgia, cuando ya mi caudal de vida se haya extinguido. Por eso, hoy escribo mi pequeño testamento y les deseo a todos “hasta la vida”.

sábado, 13 de junio de 2026

LA HISTORIA DE TU DESNUDEZ




HISTORIA BREVE DE TU DESNUDEZ


Te imagino ahora.

Estás a una nostalgia de distancia.



Tu desnudez de entonces,

de cuando éramos río de caricias

con desembocadura en el deseo,

es ahora un libro abierto

de milagros que aún mis manos

quieren seguir leyendo,

palmo a palmo,

línea a línea,

arrumaco a arrumaco.


Es cobijo en la tormenta,

verano en el invierno cotidiano

de mi lóbrega existencia.


Y solo quiero, a veces,

que vuelva a ser primavera

en nuestros cuerpos,

mientras fecundamos la tierra

de nuestros abrazos en las ganas.


Así es ahora la breve historia

de tu melancólica desnudez,

cuando la releo a solas

en las páginas de mi soledad.


A una nostalgia de distancia,

sigue resonando el eco

de tu historia  desnuda.


 

DIFERENCIA DE QUERERTE




DIFERENCIA DE QUERERTE


Ahora te quiero. No sé cómo.

Te quiero, aunque no seas ahora,

solo antes y después, tal vez.


De forma diferente.

Desde el sabor agridulce

de escribir un cielo de nostalgia

para rozar tu ausencia.


Te quiero, sin saber cómo.

Pero lo cierto es que te quiero.

Desde una palabra que te toca

desde el viento que acarrea

un momento de vuelo ingrávido,

un instante tuyo en el abrazo

onírico de crearte un segundo

infinito en la metáfora.


Aunque solo seas antes y después.

Y ahora solo te quiera,

sin saber muy bien cómo.


Esa es la diferencia entre querer ahora,

y la diferencia de quererte.


Que aunque solo seas antes y después,

te quiero,

sin saber por qué,

ni cuándo ni dónde.


Sin saber muy bien cómo. 

viernes, 12 de junio de 2026

¿AMANECER O AMAR NACER?




¿AMANECER O AMAR NACER?

 

            Hace unos días, alguien me planteó lo siguiente: ¿amanecer o amar nacer? Hoy, mientras recorría los sombríos y enormes pasillos de un centro comercial, observaba los rostros taciturnos y resignados con que arrancaba una espléndida jornada la mayoría de la gente que pasaba por mi lado. Algunos, absortos en sus móviles. Otros, cabizbajos mientras sorbían algún café algo agridulce al saberse cerca de otra jornada rutinaria. Amanecía, pero la luz del día no parecía reflejar con la misma intensidad en sus miradas. Amanecía, sí, pero solo en los calendarios. Como otro día que persigue el siguiente en algún almanaque en el que se van tachando fechas como se va descartando una pequeña estrellita de alegría del cansancio de lo urbanamente cotidiano.

            Sin duda, en ese instante, resultaba irremediable que me viniera tal interrogante a la mente. ¿Acaso hemos olvidado la gran fortuna que supone poder contemplar un nuevo día de nuestras vidas sin que, tal vez, el dolor o alguna otra triste causa nos ciegue la vista y el alma para admirarlo? ¿En qué momento lo sencillo de existir pasó a un segundo o tercer plano? ¿Y en qué momento se nos dijo que la inmensidad del mar y los sueños se limitaban a una nómina y a sobrevivir tras haber nacido? A veces, tengo la impresión de que seguimos habitando una caverna invisible. El Sol brilla sobre nosotros, pero no siempre logra penetrar en nuestro ser. La respuesta más certera quizás pueda ser que, cada día, ejerzamos nuestro derecho a amar nacer. Con el amanecer siempre en la mirada, aunque afuera se ciernan sombras de duda o incertidumbre por un futuro que no llega, más allá de ahora. Amemos nacer.


domingo, 7 de junio de 2026

NUESTROS SILENCIOS SE ENTIENDEN



NUESTROS SILENCIOS SE ENTIENDEN


Sin palabras. Sin ecos

resonantes en el repiqueteo

de la tormenta cuando llueve.


Sin excesiva música

más allá de las ventanas

de maravilla en que se asoma

el dulce delirio de soñar.


Y sin más distancia

que un centímetro de nostalgia

en los vericuetos del recuerdo.


Sin palabras, sin ecos.

Solo con la poesía que rezuma

de nuestras miradas al tocarnos

el alma con la piel ahora desnuda

y ausente de la melancolía.


Somos barcos de remembranzas

en un océano de silentes arrumacos.


Así, sin aspavientos,

nuestros silencios se entienden. 

BASTA CON NOSOTROS




BASTA CON NOSOTROS


Basta contigo.

Basta conmigo.

Basta con nosotros.


Ahora basta con nosotros

para que todo sume el mundo,

aunque no seamos mucho

para todo el mundo.


Es más, yo diría que solo somos

una mota de polvo en un campo

infinito de cemento acristalado

y jaulas sin aparentes barrotes,

con pájaros desalmados de corbata,

rutina y quehaceres mundanos.


Basta contigo.

Basta conmigo.


Basta con nosotros

para que nos sobre el mundo,

y amanezca otra ciudad posible

en nuestras miradas,

ajenas al resto de ojos ciegos

al sueño y la nostalgia.


Basta con nosotros,

en abrazos marinos e inmensos,

para que el río de besos

que nos inunda el cuerpo

halle su mar en el abrazo.


Y salgamos de la monotonía

cotidiana de calendarios urbanos,

sin tiempo en cada fecha,

para que salgamos de lo cotidiano

que nos sobra, cuando estamos,

y somos, y bastamos para todo.


Definitivamente, ahora basta contigo.

Basta conmigo.

Y basta con nosotros

para que exista,

más allá del mundo,

todo lo que queremos.


Todo lo que somos,

el mundo nuestro,

solo con nosotros.


Para eso, solo basta con nosotros.

viernes, 5 de junio de 2026

UN MOMENTO




UN MOMENTO


Un momento. La vida.

Hasta la muerte.

Un momento solo la vida. 

martes, 2 de junio de 2026

HAGAMOS LO SIGUIENTE






HAGAMOS LO SIGUIENTE


Hagamos lo siguiente:

dame la mano y abrázame.


Conquistemos la metáfora

más allá de la nostalgia,

y acércate, acerquémonos

aunque sea un poquito

a ese verso que rezuma

el cielo en una sola palabra:

amor.


Hagamos lo siguiente,

sin demasiados aspavientos.


Seamos para sernos

sin el mundo,

aunque sea solo en el breve

segundo infinito que dura el amor. 

domingo, 31 de mayo de 2026

DE AVENTURA EN LAS LETRAS




DE AVENTURA EN LAS LETRAS

 

        Recuerdo que corría un año 2008 que puedo calificar como el año en que más descubrimientos tuve la oportunidad de atesorar. Se me ocurrió entonces, en un instante gélido en Ginebra de febrero de ese mismo año, abrigar la estancia de mi alma al calor de unas reflexiones que titulé "De viaje en las palabras". Era invierno, pero quería que, por un momento, aflorara la primavera en mi interior. Yo, muchacho joven con muchas cosas aún por descubrir, sentía cómo las palabras se iban apelotonando en las líneas como pequeños soldaditos de tinta que iban abriéndose paso, algo atolondrados, en el campo de batalla del papel en blanco. Verbo a verbo, golpe de tinta a golpe de tinta,  como si quisieran avanzar en todos los flancos de una prosa belicosa que trata de llegar al territorio hostil de la acción y, si puede ser, tocar algún corazón sin rozar la piel de quien escucha el dulce fragor de sus sílabas.

         En ese periplo algo aturrullado y con sobresaltos varios, fue hilvanándose una pequeña historia, un pequeño periplo, un viaje apasionante y breve por las palabras. Ahora bien, este que ahora emprendo, ya se detiene en cada letra, como si cada golpe de teclado abriese, bajo los cimientos por apuntalar de una idea, una ciudad que va agrandándose conforme avanza el relato, hasta crear un universo incierto en el que vale mucho la pena adentrarse, en una aventura que, tal vez, me lleve toda la vida. Una aventura de búsqueda de la belleza en la metáfora mágica de un verso o en las letras mundanas de mi prosaico relato humano. A diferencia de entonces, ya no siento cada texto como un simple viaje, sino como una aventura de desenlace cautivador y emocionante con la que, sílaba a sílaba, golpe de tinta a golpe de tinta, yo, como general de mi batalla cotidiana, conduzco a mis soldados de letras hacia la constitución de mi historia. Una aventura en las letras ante la batalla sempiterna de no dejar el papel de mi relato humano en blanco.

         Quien sabe hasta cuándo. Quizás cuando conmigo caiga el último soldado de tinta en esta aventura en las letras.


sábado, 30 de mayo de 2026

AÚN NO SE HAN IDO




AÚN NO SE HAN IDO


Aún no se han ido.

Siguen presentes

en la distancia

desde esa dulce nostalgia

que se profesan

quienes, en algún momento,

se dieron todos sus momentos.


Y el verso, cuando se olvidan

de entonces,

los devuelve a ahora.


En una mágica poesía

de cuyo silencio

y descanso en los relojes

solo saben sus cuerpos,

aun sin rozarse.


Aún no se han ido.

Siguen recorriendo 

en los pasillos de algún recuerdo

todo lo que siguen tocando

desde el alma, aunque las manos

ya no alcancen la ausencia.


Aún no se han ido.

Se siguen queriendo,

aunque ya quizás no lo sepan.


Porque aquellos que se dieron

la eternidad en un instante

nunca llegarán a marcharse.


Aún no se han ido.

Aquellos amantes que eran,

que fueron y que siguen siendo,

aún no se han ido. 

martes, 26 de mayo de 2026

QUIZÁS NO TE ACUERDAS




QUIZÁS NO TE ACUERDAS


A lo mejor ya no te acuerdas,

pero en algún momento

salimos del mundo a encontrarnos.


Y era maravilloso elevar

los pies en las aceras,

como quien toca suavemente

en el piano la melodía

armónica de la belleza.


Entonces, tocábamos la fantasía,

con los dedos sutiles del verso,

en las finas líneas de nuestra piel.


Tal vez ya no te acuerdas.

Te has olvidado 

de que sucedimos más allá

de los acontecimientos cotidianos

y cansados de la rutina.


En ese instante en que las miradas

atracaban en los ojos como barcos

de un muelle arrebolado de cariño,

en una tarde cuya noche

parecía escaparse en los besos.


La caricia traspasaba la letra,

y nuestra desnudez era parapeto

dulce y tierno de arrumacos,

más allá de la guerras urbanas

de una ciudad sin tregua

para las almas.


A lo mejor ya no te acuerdas

de lo que fuimos,

y seguimos siendo en el estrepitoso

silencio ausente de este poema.


Pero descuida, ahora basta

con que yo a solas te piense

para que volvamos a ser.


Aunque quizás tú

ya no te acuerdes de nosotros.