MÚSICA PARA EL ALMA

viernes, 4 de diciembre de 2009

OTRAS REVOLUCIONES




OTRAS REVOLUCIONES


No aspiro a ningún Bolívar.

Y tampoco a que Puebla

dedique una canción a mi sonrisa

de seguridad y firmeza.


No aspiro a cambiar

demasiadas leyes.

Pero en el alma

tengo algo aún por escribir:

mi propia revolución

para resolver el enigma

de mis propios fantasmas.


Aún soy invisible

frente a mis espejos.


Ante otras revoluciones.

jueves, 3 de diciembre de 2009

NO TENGO MÁS FUTURO

NO TENGO MÁS FUTURO

No tengo más futuro
que lo que soy.

Por desgracia, las tonterías
que, a veces, creo escribir.

DEMASIADO FUTURO


DEMASIADO FUTURO

Se dice, desde tiempos inmemoriales, que el presente es lo que llega ahora, y que el futuro que, supuestamente, está por venir quizás nunca lleguemos a palparlo como algo tangible entre nuestros brazos de imaginación. Ahora es lo que somos, y lo que acontecerá después nadie lo sabe con certeza, aunque haya muchos aspirantes a adivinos que se aprovechen de los miedos de la gente para hacerles creer que unas “cartas mágicas” van a resolverles un supuesto porvenir.
En el ahora, está todo lo que somos. Y no en lo que puede acontecer después de este segundo. Por esta razón, resulta bastante triste vislumbrar, en muchas ocasiones, cómo la gente se pasa la vida haciendo planes de futuro para “consolidar” sus vidas en una casa bonita con vistas al mar, un buen plan de pensiones, y un camino ya trazado en cuyo sendero se divisan cuarenta años de amargos lumbagos a causa de pasar demasiado tiempo sentado en la oficina, sin andar. Habríamos de preguntarnos cuánto tiempo de nuestras vidas nos pasamos la vida programando futuros que, a veces, nunca terminan de llegar y cuánto tiempo malgastamos pensando en hacer planes que nunca terminamos de llevar a cabo. ¿Cuántos momentos maravillosos nos estaremos dejando por el camino en este mismo momento en el que alguien, quizás, se está deteniendo a escribir esta pequeña reflexión?
El tiempo perdido nadie nos lo va a devolver. Y las horas que desperdiciemos tirando momentos bellos a la basura por labrarnos un porvenir que, tal vez, no llegue nunca no van a volver a girar con la misma intensidad que ahora en esas martirizantes agujas del reloj. El tiempo no va a dejar de discurrir, aunque se detengan todos los relojes que marcan las horas. Por ello, tenemos una ardua tarea, tal vez, que llevar a cabo a lo largo de nuestras vidas: no perderlas pensando en inanes futuros y vivir más lo que verdaderamente somos: cuestión de un momento.

martes, 1 de diciembre de 2009

NIRVANA


NIRVANA

Llega un nirvana desconocido.
No hallo nada que tocar,
pero es como si acariciase las nubes
desde el fondo de algún cajón.

Tu nombre se escucha ahora
en los llantos del viento.
Y ya no se queja tanto el mar,
cuando viene a morir a la playa.

Desde la palabra
viajo a lo que pienso que eres.
Y te abrazo, aunque no existan
manos que te abarquen,
ni dedos que te palpen
como un piano insonoro de curvas
y extrañas melodías de lujuria.

Llega un nirvana desconocido.
Y te quiero, en un beso
de melancolía y lejanía.

Sueño contigo, el paraíso.

HERIDAS MÁS ALLÁ DEL RASGUÑO




HERIDAS MÁS ALLÁ DEL RASGUÑO

Esta herida duele demasiado.
Y sigue sangrando, aunque el cuchillo
ya haya deslizado sus dientes
de metal por una piel humana.

Esta herida me duele
más allá del rasguño,
la magulladura o la quemadura.

Duele más que abrasarse
en una hoguera.
Y sin que prenda ninguna rama seca
ya me estoy ahogando.

Esta herida duele demasiado,
porque por ella se han vuelto
mis palabras incisiones de sílabas
sin aliento en los papeles,
sin voz en oídos de fantasmas.

Y hablo sola, porque me he qeudado
a solas con la única verdad
que me escucha: mi silencio.

Esta herida duele demasiado.
Me mata que me hayas
amado sin querer ser amiga,
más allá del abrazo hipócrita
de una buena noche de jolgorio.

No sé si me recuperaré
de la amistad entre líneas.

CURVAS ADECUADAS


CURVAS ADECUADAS


Siempre voy dando tumbos

en la ebriedad de sentirse vivo,

y morir, en ocasiones,

varias veces durante alguna noche.


Dando tumbos, haciendo curvas

en el trazado de algún sendero.

Y me cuesta mantener

un rumbo recto a alguna parte,

cuando cierro demasiado los ojos

y me desvío camino a algún sueño.


Pero ningún camino es recto.

Y, a veces, es bueno encontrar

curvas que nos ayuden

a enderezar luego el sendero.


Curvas adecuadas

en caminos demasiado lineales.

COBARDÍA POÉTICA


COBARDÍA POÉTICA


Tal vez, sea un poco cobarde.

Un soldado que no desea

empuñar más arma que el verbo

insaciable de la libertad.


Un marinero sin más infinito

que los mares de tinta

de un poema.


Un poeta que teme

a la espina, tal vez, de la rosa.

Y no se atreve a decirle

con puños que puede vencerla.


Un poco pusilánime.

Pura cobardía poética.