MÚSICA PARA EL ALMA

jueves, 24 de septiembre de 2015

CUESTIÓN DE REUNIR SILENCIOS



SI SUPIERAS DECIRME

Si supieras decirme ahora
lo que no acaban de expresar
las palabras, lo que no terminan
de leer mis pupilas
en los ojos otoñales
de la ciudad despidiendo el estío.

Si fuera tan sencillo
convocarte a este orden
estricto de rocas de estrofas
en las que se arriman las olas
de unas ganas a la espera
de una desnuda costa de abrazos.

Ay, si supieras, si tú supieras
cuántos silencios he de reunir
cada noche para que me hables,
aunque tu voz solo me toque
el alma desde lejos,
y haya de tirar mis ojos
a un mar de nostalgia
para desembarcar contigo
en un poema de caricias.

Tal vez, uno, el que callo
ahora mismo mientras te escucho
cantarme el cielo en un susurro.

Eres cuestión de reunir silencios.
En este caso, el mío.

NO RECUERDES CUANDO ERAS TÚ



NO RECUERDES CUANDO ERAS TÚ

No recuerdes cuando eras tú
aquel que sonreía a los pastos,
saludaba a los unicornios
blancos bajo las sábanas,
y contemplaba la belleza oculta
de un guijarro como otro
oculto en la arena casi.

Amanecías aunque lloviera.
¿Aún lo recuerdas?

¿Y no será que aún lo eres
quizás?

No olvides lo que todavía
eres, el alma cándida
y desnuda que escondes
tras un traje sin emociones
para que no recuerdes más
cuando eras tú,
sino vivas mejor
todo lo que eres ahora.

Tú mismo, irrepetible,
que no es poco.


miércoles, 23 de septiembre de 2015

SOLO UNA VEZ



SOLO UNA VEZ

En esta vida
me han ocurrido muchas cosas.

Algunas repetidas
como esos amaneceres
en los que me conformo
con que me cobije del mundo
un techo y un mísero salario
sin extensiones en el cielo.

Sin embargo, has pasado
hace pronto, y hace casi
una eternidad
gobernada por labios
y flores de ternura.

Y a pesar de que vuelves
una y otra vez a custodiar
agridulcemente mi nostalgia,
solo pasas de repente,
rápida o lenta como una ola
única sin réplica en un mar
de memorias distantes.

Solo pasas una vez.

Porque eres
mágicamente irrepetible.


martes, 22 de septiembre de 2015

TENEMOS PALABRAS



Tenemos palabras para decirlas.
Tenemos voz para cantarla.
Y tenemos brillo en los ojos
para incendiar de luz otras pupilas
cuando estén dormidas
en la tristeza de no saberse
plenamente vivos.

Unos moverán sus brazos al aire,
y se erguirán en sus sueños
como pájaros que desfilan
tranquilos en sus nubes de viento.

Otros agitarán otros paisajes
como banderas de un ensueño
que cada uno busca
en su particular vigilia.

Y habrá quienes quizás
nunca sepan la tierra
que pisan sus latidos.

Pero, al fin y al cabo,
somos únicos
e irrepetiblemente
humanos.

Y tenemos palabras
para decir siempre
nuestro nombre al desnudo.

HASTA EL SILENCIO CALLA



HASTA EL SILENCIO CALLA

Ahora no se mueve
ni un átomo del cuarto.

Apenas una leve, fría,
y otoñal brisa susurra
algo a los sauces esta tarde.

Y hasta el silencio calla
en estas alcobas pobladas
de nostalgia por tu marcha.

Solo me queda hablarte
ahora desde mi otro silencio,
mientras me tiro a tu recuerdo
como a un mar de melancolía.

Y hasta el silencio calla.

CUESTIÓN DE MIRADAS



CUESTIÓN DE MIRADAS

A veces, no es que el mundo
sea feo y a los ángeles
no se les permita habitar
los escombros de la miseria.

A veces, no es eso,
sino una cuestión de miradas.

De saber trazar el mar
entre bambalinas de tristeza.

De saber ver que tras la tormenta
siempre hay un Sol que aguarda.

Cambia a la mirada
que transparenta el alma.

Y quizás lata en lo oscuro
la primera luz de otro mediodía
hermoso por contemplar,
sin más tiempo que el tiempo,
sin más vida que la vida.

QUIERO YACER EN TUS BRAZOS



QUIERO YACER EN TUS BRAZOS

Quiero yacer en tus brazos.
Me ha dicho tu tacto
que ahí se muere el tiempo,
y quizás tengamos la suerte
de nacer de nuevo,
si me abrazas.