MÚSICA PARA EL ALMA

domingo, 29 de enero de 2017

SI LLUEVE



SI LLUEVE

Si llueve
quiero que nos mojemos
de mar y de besos,
mientras nos empapamos el alma
con las ganas de querernos,
y una metáfora alumbra la alegoría
hermosa que ahora mismo
suponen nuestros arrumacos de aire.

Si llueve
quiero que llegue ya
esa dulce tormenta de lujuria
de tus labios a mi boca,
y al fin me empape el verso
de tu tacto sutil y simple.

Si llueve
que llueva al fin al amarnos.
Y no antes, si llueve.

NO ERA YA PEQUEÑO, NI GRANDE




NO ERA YA PEQUEÑO, NI GRANDE

No era ya pequeño, ni grande.
Era algo más que un tamaño
a la hora de despertar la conciencia.

Era inmensamente humano
con el alma infinita y encendida
con las ganas de vivir.

Volví a nacer sin duda el día
en que supe que todo era cierto,
y que todo también existía.

Y que todo era yo.
Y que todo era el universo,
y no era ya pequeño, ni grande.

Solo era todo: el amor,
y el universo abrazándolo.

ESTA MELODÍA



ESTA MELODÍA

Esta melodía que ahora escucho
resulta maravillosa y única.

La componen acordes de besos,
sinfonías de abrazos y arrumacos,
y un mar de silencios audibles
desde el fondo de los latidos
hermosos del alma desnuda.

Lo mejor de todo 
es que la estamos cantando,
tú y yo, bajo la batuta perfecta
de nuestras ganas.

Y se llama amor.

Esta melodía se llama
nuestro amor.


miércoles, 25 de enero de 2017

MORALEJAS DEL DÍA A DÍA





MORALEJAS DEL DÍA A DÍA 1


Salgo de un recinto deportivo, mientras tengo la mala fortuna de asistir a una conversación lamentable en la que dos mujeres se preguntan lo siguiente sobre un hombre que, según ellas, tiene la mala fortuna de andar con muletas y tener que acompañar a su mujer todas las mañanas a la piscina a primera hora de la mañana. Tenía más o menos el siguiente tenor:


- Pobre hombre. Me pregunto cómo puede venir todos los días tan temprano estando así (con muletas y poco menos que malherido de por vida supongo). Encima, anda que con el frío que hace.
- Pues sí, responde la otra.
- Puede que ya dentro de poco no lo veamos por aquí. No le debe quedar mucho (se ve que una discapacidad es lo mismo que una enfermedad terminal).



Como ya habrán podido imaginarse, habida cuenta de mi condición de discapacitado (que no inútil ni mucho menos), no daba crédito a lo que estaba escuchando, si bien es algo que he tenido que aguantar durante gran parte de mi vida. Prejuicios, opiniones sin fundamento y, ante todo, el hecho de tener que lidiar ya no solo con las dificultades (que no limitaciones) que ya imponen las circunstancias, sino con los impedimentos mentales de la gente, lo cual constituye un muro mucho más grande e infranqueable que muchos otros, pues no poseo el divino poder de profundizar en la mente de los demás para hacerlos que piensen de otra forma. Se lo puedo asegurar con total rotundidad.


Después de esta perorata, solo les pido una cosa: cuando vean a un discapacitado, no vean a una persona cuya única necesidad es que ustedes sientan una compasión malsana como la que muestra el diálogo. Vayan más allá y, si es posible, mírenla aunque no tengan la oportunidad de clavar sus miradas en las pupilas. Puede que ante ustedes se halle un discapacitado al que, a diferencia de muchas otras personas, le puede renquear algún miembro o flaquear alguna que otra extremidad, aunque tal vez no le cojee el alma como a muchos seres humanos "normales".


Moraleja: Las limitaciones no radican, en muchas ocasiones, en la condición, sino en la voluntad y en el pensamiento.


SERÉ HASTA QUE NO SEA



SERÉ HASTA QUE NO SEA

Seré hasta que no sea.
Hasta que deje de ser
otro año más que se sucede
en la sangre, en las venas,
en las lágrimas y en el mundo
como otra semilla de belleza,
dudas e incógnitas en la tierra
de la incertidumbre humana.

Seré hasta que no sea.
Y, mientras tanto,
las palabras serán el eco
efímero de mi historia
en algún rincón 
recóndito del universo,
y las lágrimas testigos
de que ha llovido otra vida
en este planeta.

Seré hasta que no sea.

martes, 24 de enero de 2017

LLUEVE. Y AMANECE



LLUEVE. Y AMANECE

Llueve, y sin embargo
amanece despejado el mundo
en mis pupilas.

Estás llorando belleza,
mientras mi tristeza te mira
desde los puentes que la nostalgia
tiende hacia tu perenne recuerdo.

Llueve, y amanece,
mientras no te olvido,
ni siquiera cuando llorabas.

lunes, 23 de enero de 2017

MI LUZ



MI LUZ HUMANA

Mi luz humana es pequeña,
una luciérnaga, una miga
de estrella en el universo.

Sin embargo, cuando me desnudas,
y me miras la siento como un mundo
ingrávido sobre mis hombros cansados,
y aparece el mar de repente
desde el fondo de un sueño.

Mi luz humana no es grande.
No es más que otra mota
de polvo de esta tierra
de minúsculos soles buscando
alguna sombra que los refleje.

Yo tengo la suerte
de que tú te enciendas,
mientras te la revelo,
y nos amamos iluminados
de ternura.

Mi luz humana, y pequeña
como una luciérnaga del universo.