MÚSICA PARA EL ALMA

sábado, 26 de diciembre de 2020

ANTES DE LLEGARME




 ANTES DE LLEGARME


No tengo que llegar demasiado lejos,

aunque todos digan que la distancia

al éxito es un camino larguísimo

de óbices e incertidumbre.


No tengo que llegar primero

a ninguna parte antes de llegarme.


De saber por qué camino ando.

De qué alma me late

dentro del corazón

y por qué puedo soñar,

aun casi sin derecho a delirar.


No tengo que llegar demasiado lejos

antes de llegarme y saberme

universalmente enamorado de vivir.


Antes de llegarme, no debo llegar

a ninguna parte demasiado lejos.

sábado, 5 de diciembre de 2020

LA COSA VA DE BUSCARSE




LA COSA VA DE BUSCARSE


Soy un laberinto de emociones,

dudas, miedos y pánicos varios.


Un rompecabezas de preguntas

y dudas que no siempre

se llegan a responder.


Un mar de incertidumbres

y un lago inmenso de decisiones

que no sé si adoptar siempre.


Por eso, a veces me pierdo,

y me siento como un pez

dando vueltas en la pecera

sin vislumbrar el comienzo

de un océano por navegar.


Y llego a pensar, entonces,

que no tengo salida

en mis curvas existenciales.


En mi laberinto humano

de miedos y pánicos varios.


Pero supongo que de eso

va la cosa e historia

en esto la vida:

de buscar y, quizás,

llegar a encontrarse.


La cosa va de buscarse.


domingo, 29 de noviembre de 2020

NADA SE TERMINA NI EMPIEZA




 NADA SE TERMINA NI EMPIEZA


Yo estoy aquí y ahora,

como otro segundo ínfimo

más de los que millones

que pueblan sin saberlo 

el mundo.


Tiempos a la deriva

como barcos de sueño

sin una utopía predefinida.


Viajes en silencio sin tierra

prometida a la que arribar.


Caminos que no se sabe bien

casi nunca adónde llevan.


Así sigo escribiendo otro enésimo

poema de incertidumbre y miedo,

mientras pienso con mi alma

como único testigo de esta armonía

de silencio y preguntas tontas

que nada se termina ni empieza.


Tan solo fluye como este

nimio segundo que soy.


Nada se termina ni empieza.

Tan solo fluye, la vida.

jueves, 26 de noviembre de 2020

SIEMPRE EN EL MAR




 SIEMPRE EN EL MAR


Siempre, en el mar,

nadando entre océanos

de palabras y verbos

que no tienen más límite

que la sílaba infinita del amor.


Siempre en el mar

de un sueño navego,

y nado hasta lo insondable

de mis entrañas para salir

a flote mejor amanecido,

como si la vida diese de nuevo

la oportunidad de nacer,

cuando se muere de angustia,

pena o desasosiego.


En el segundo corazón

que me da la poesía.


Siempre en el mar infinito

del verbo y la metáfora.

domingo, 22 de noviembre de 2020

SIEMPRE POESÍA




SIEMPRE POESÍA


Ahora no puedo decir

mucho más que mi silencio.


Aunque, quizás, con eso baste,

cuando ya es hermoso callarse.


Y que la vida escriba otro verso

de luz en una mañana

fría de noviembre.


Vivir debe ser siempre poesía,

aunque no siempre se pueda decir.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

MISMOS CAMINOS




 MISMOS CAMINOS

Estamos en los mismos caminos.

Aunque no parezca

que nuestros pies

pisen las mismas veredas.


Las mismas sillas de miedo

y las mismas catapultas

de esperanza cuando todo

parece perdido.


El mismo laberinto de dudas,

y la misma salida de preguntas

que no siempre se responden.


Todos estamos en un mismo camino

que, a veces, el universo cruza.


Y entonces, a veces,

también amamos un mismo camino.


En los mismos caminos de la vida.


lunes, 16 de noviembre de 2020

EN EL MISMO BARCO




EN EL MISMO BARCO


Algunos viajan en cayuco

hacia la utopía de otro futuro.


Yo, a veces, vago 

por los caminos de mi vida

como un faro sin luz

esperando que llegue alguna botella

con respuesta al SOS permanente

en que se ha convertido mi existencia.


Y surco mis mares de dudas,

como un grumete sin rumbo

por los océanos de sargazos

que conforman mis miedos.


Todos estamos,

en un mismo barco: la vida.

Lo que hacemos todos, supongo.

En el mismo barco de la vida,

aunque algunos se ahoguen

en su utopía de una vida mejor.


En los cayucos del desespero.