MI CALMA
Calma, y ante el ruido
que suene la música del corazón.
Calma, y ante el barullo urbano
que grite la armonía del alma.
Calma, y ante el desorden cotidiano,
tan solo me quedo conmigo.
Con mi ordenado desorden humano,
y mi calma.
No existe más belleza que atrapar los sonidos del mundo en unas palabras y ahondar en sus misterios por medio de las palabras de un poema.
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