REGALEN
Regalen flores, y perfumes,
y juegos, y móviles,
y sueños, y utopías,
y esa magia en que también
algunos locos no tan bajitos
deberían seguir creyendo.
Pero, sobre todo,
si alguien los mira
no se olviden de regalarle
el alma y la luz de la vida
desde una sonrisa.
Regálense siempre amor.
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