OTRA PUERTA
Ahora quiero algo distinto.
Deseo que hoy suceda
algo más que otro día.
Quiero abrir otra puerta
que da a una casa
que, según dicen,
viene a dar una morada
de la cual no saben los catastros.
Una casa inmensa como el mar
que se mira en los espejos
translúcidos del alma,
cuando no pesa la gravedad
de la rutina en el corazón.
Una casa ligera, liviana, ingrávida,
como el vuelo del aire
cuando se acompaña del viento
que solo acarrea hojas secas
de otoño, sin más polvo ni manchas.
Ahora, sin duda,
quiero algo distinto.
Quiero, tal vez, que las cosas
hagan algo más que sucederse.
Y que el ruido
deje al fin de confundirse
con la música de vivir.
Quiero sucederme.
Y, por eso, quiero abrir
otra puerta de cuya llave
solo sé yo cuando se expanden
las alas de la verdad a mi vuelo
propio, sin otros viajes,
de esos que solo pasan.
Quiero abrir otra puerta.
La puerta inmensa
y oceánica de mi alma.

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