MÚSICA PARA EL ALMA

domingo, 30 de diciembre de 2018

SOY MUY AFORTUNADO



SOY MUY AFORTUNADO

Ahora solo puedo pensar
en lo afortunado que soy.

El corazón no solo me late:
sigue, a veces, los compases
inescrutables de la belleza
y me sale como unos versos locos
un poema como viento
que empuja un aire de mariposas.

Y en mi ciudad no estorban
los cañones la música cotidiana
de la vida, aunque no siempre
agraden muchos ruidos sin acorde.

Soy muy afortunado,
y solo puedo decirme
que ojalá todos los fueran.

Ojalá no hubiese nadie
que viese el mundo
a través de unas lentes
plagadas de escombros,
despedidas tempranas y desgracia.

Y que todas las balas
solo llevaran pólvora de caramelo,
y dijeran adiós al azúcar
de unos besos en los labios.

Yo soy muy afortunado,
y me gustaría no tener
que salir del mundo
para que todos lo sean.






miércoles, 26 de diciembre de 2018

TODO PUEDE SER MARAVILLOSO



TODO PUEDE SER MARAVILLOSO

Me ha madurado la mirada,
pero a veces me pregunto:
¿hacia dónde han crecido
mis pupilas?

Antes no pesaba tanto el cielo
en unas retinas de plastilina,
y tampoco era complicado
inventarse unas alas y volar
en algún disfraz de último minuto.

¿Qué ha pasado?
¿Qué ha sucedido?
¿Me habré portado mal
por delirar más de la cuenta?

¿Habré escapado quizás de esa pecera
que nos venden como un océano
de elecciones solo de escaparate?

¿Hacia dónde he crecido
y hacia dónde quiero
que vayan mis pasos ahora?

Quizás no lo sepa bien,
pero hace algún tiempo
que ya siento la grandeza
efímera de mi alma desnuda,
mientras se me abre de par en par
el universo en mi utopía
humana de querer vivir,
sencillamente.

Aunque todo parezca a oscuras,
en una ciudad de fantasmas
y demasiados sueños rotos,
y demasiados escombros de inocencia,
soy consciente
de que todo puede ser maravilloso,
si sigo revelando mi alma,
desde mi lúcida conciencia.

Todo puede ser maravilloso.

Y AHÍ ESTÁS, Y NO ESTÁS



Y AHÍ ESTÁS, Y NO ESTÁS

Y ahí estás, y no estás.
Tus ojos son ahora un mar
sin corriente ni olas
que golpeen las costas
de una ausencia llena de olvido.

ME miras, pero no sabes
hacía qué horizonte contemplas
mi melancolía al recordarte,
cuando sí estabas.

Y ahí estás, y no estás,
mientras las pupilas se me inundan
de una despedida que parece
haberse dado algo de prisa.

Aun con todo te siento,
y sé que también me sientes.

Te quiero, y sé que también
todavía me quieres

Y ahí estás, y no estás, mamá.

lunes, 24 de diciembre de 2018

SI LLOVIERAN CARAMELOS



SI LLOVIERAN CARAMELOS

Si llovieran caramelos
de los cañones que despiden
vidas demasiado pronto,
y si las balas llevaran azúcar
a la sangre que derraman.

Si no dijésemos tanto
extranjero al que parece extraño
y no es más que humano
como nosotros.

Si hiciéramos más versos
que obituarios entre escombros
de lo que algún día
fueron ciudades.

Si llovieran caramelos
de una boca de fuego,
y solo nos llenásemos
de amor y latidos el corazón,
quizás ahora no estaría escribiendo
que mientras hago esto
alguna alma más haya muerto
a manos de la inmundicia.

Si llovieran caramelos
en las desdichas del mundo..

viernes, 21 de diciembre de 2018

CUANDO ME FALTO



CUANDO ME FALTO

Solo estoy perdido
cuando me falto.

Cuando abandono
lo que soy para seguir
el teatro cotidiano,
y entonces solo me golpea
un corazón el pecho.

El latido se queda sin aliento,
y tan solo siento
que sobrevivo.

Entonces, estoy perdido,
cuando me falto.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

SIN FORZAR



SIN FORZAR

Sin forzar. La ola
surge de la corriente
sin que se prevea nada.

Solo la naturaleza llama
a que resurja la flor
de la tierra en primavera
y se le caigan las hojas
al caer el otoño en los campos.

Solo la orden de lo natural
invoca todo cuanto ocurre:
la lluvia, la nieve en invierno,
y el Sol que emerge y se oculta
cada alba y cada ocaso.

Y nadie puede forzarlo
o terminarlo.

Así debe pasar con el amor:
que surja, sin forzar.

lunes, 17 de diciembre de 2018

AL FIN HE ENTENDIDO TU SILENCIO



AL FIN HE ENTENDIDO TU SILENCIO

Llevabas tiempo sin decir nada.
Ni tan solo un mensaje,
una carta o una despedida.

Ningún acontecimiento sobre ti
en los últimos tiempos
me han hecho deducir
que eres gaviota de otros vuelos,
lejos de mis corrientes
de besos oceánicos
que quise darte abriéndonos
el mar de par en par.

Al fin he entendido tu silencio.
Decirnos más sobra,
salvo esta última poesía
que quiero escribirte,
en comprensión de tu silencio.