MÚSICA PARA EL ALMA

jueves, 28 de noviembre de 2024

TODO MUERE UN POCO Y REVIVE




TODO MUERE UN POCO


Es cierto. Todo muere un poco

con cada latido del corazón,

pero también revive

cuando nunca se apaga

la belleza en la mirada.


Y sigue ardiendo sin quemar

en las entrañas el fuego

de la vida desde el alma.


Todo muere un poco,

y revive cuando no siempre

vivir se convierte en pasar sin más.


Y todo nace cada nuevo día,

aunque muera un poco. 

sábado, 23 de noviembre de 2024

EN FUGA




 EN FUGA


Ahora tienen prisa.

Quieren marcharse.

De inmediato, lejos

del verso que ya no sale.


Abandonar la música

y volver el silencio.

Hasta el próximo concierto

en que vuelva a asomarse

la sílaba con algo de voz.


Hasta entonces, mis palabras

siguen en paradero desconocido.


En fuga total del poema.

lunes, 18 de noviembre de 2024

DE PEREGRINAJE




DE PEREGRINAJE


Del silencio a la armonía.

Y atraviesan la sílaba

hasta atracar en el verso,

cual barcos de tinta

que quieren arribar al puerto

de tu boca en un beso

que apagaría toda la oscuridad

del mundo.


En un pentagrama de flores

esbozan la primavera, alegres,

y el otoño cuando caducan

las hojas tristes de los árboles.


Están en todas partes

de la metáfora y la belleza

y, a veces, en la pavorosa

casualidad del folio en blanco,

aguardando mansas como el río

que espera lluvia para desbocarse.


Viajan tanto como la corriente

y los mares, y caminan conmigo

hacia la dulce ilusión de la utopía

que me impulsa hacia el infinito.


Están de peregrinaje.

Del silencio a la armonía

preciosa del poema.


Hoy las palabras

están de maravilloso peregrinaje

en este poema.

 

domingo, 10 de noviembre de 2024

TESOROS (VERSIÓN CORTA EN POEMA)




TESOROS


Un recuerdo indeleble.

Una mirada con que sigo

cruzando el mar de la mano

de la nostalgia.


Un beso, una caricia,

un abrazo que sigue quemando

de dulzura el pecho.


Y un corazón que sigue latiendo

al compás del alma,

y unas palabras que siguen

sonando en el aparente silencio

que deja el pasado en el presente.


Y una luz humana que,

de cuando en cuando,

me incendia el espíritu

entre tanta sombra y desespero.


Tesoros.

Todo lo que pasa por mi vida

sin tener que abrir cofres,

ni forzar cajas fuertes.


Tesoros. Con toda mi vida.

Tesoros. 

viernes, 8 de noviembre de 2024

UNICORNIO AZUL

 



UNICORNIO AZUL


Y llegó el unicornio.

Recuerdo que entonces

asomaban al albur de la sílaba

 mis primeras palabras, 

tímidas cual rosas

que temen encarar sutiles

los últimos coletazos del invierno.


Todavía el verso era algo lejano,

como la armonía de un silencio

que solo escucha el alma

o el petricor en un desierto

de cemento y sueños baldíos.


Y ni digamos la poesía.

Cosa, tal vez, de aquella

pupila añil bécqueriana

o la canción desesperada de Neruda.


Sin embargo, llegó el unicornio

con su inspiración cargada

de futuro, esperanza y belleza.


Y en el cuerno una metáfora

de lo que sería mi vida

desde entonces: amor

al verso y al misterio.


Con sintonía diáfana de guitarra,

llegó el unicornio azul

para revelarme la poesía.

domingo, 3 de noviembre de 2024

VIDA




VIDA


Seré breve. Diré una palabra

que ahora mismo

es la que más amo: vida. 

sábado, 2 de noviembre de 2024

SIN HISTORIA




 SIN HISTORIA

 

        Hace ya algún tiempo, cuando aún no se había cambiado de estación al invierno mi cabellera y no se había tornado tan prominente mi frente, escuché a un aclamado cantautor decir lo siguiente: "los hombres sin historia son la historia". Y ahora ando por la ciudad semidesierta a la hora de la siesta de un sábado, al tiempo que pienso si tendría algo de razón en lo que dice. Porque en un horizonte de hormigón y horrorosas cristaleras gigantes, solo vislumbro una pesadumbre y una tristeza que van en aumento conforme transcurre el tiempo en esta metrópolis cada día más desolada y moribunda. Solo percibo unicornios de humo que se esfuman en un aire contaminado de rutina, cansancio y tedio. Y no puedo evitar preguntarme si alguien, en alguna parte de este vasto mundo, estará escribiendo alguna página distinta a las huellas de los zapatos sucios sobre el cemento.

        Tampoco sé por qué me ha dado por comentar esto ahora. Supongo que, tal vez, tenía ganas de pintar el terror blanco de la página con el color vivo de alguna metáfora o, sencillamente, quería otorgarle algo de misterio a una rutina que, en ocasiones, parece corroerme el alma y me ocurre aquello que afirmaba el famoso poeta José Hierro: "A veces, se está muerto, aunque nos lata el corazón, amigos".  Quizás, a fin de cuentas, quería darle, en definitiva, un poco de historia a mi "sin historia".