MÚSICA PARA EL ALMA

lunes, 7 de septiembre de 2015

EL RESULTADO: NOSOTROS



EL RESULTADO: NOSOTROS

Contemos uno mismo.
Sumemos otro uno mismos.

Y luego que sean
los mismos que quieren
sumarse en cada beso.

El resultado: nosotros.

domingo, 6 de septiembre de 2015

NO TE VAS COMO CUALQUIERA



NO TE VAS COMO CUALQUIERA

Cuando te alejas,
y atrás van quedando
tus pasos constelados,
y el recuerdo de tu pupila
penetrante en mis ojos,
no te vas marchando
como cualquiera.

Tras tu ausencia,
temporal o infinita,
me queda el amargo
sabor en los labios
de haber dejado atrás
también tus besos,
y en mi silencio 
el agridulce aroma
de quererte aun sin ti.

Ya ves cómo
no te vas como cualquiera.

sábado, 5 de septiembre de 2015

NOS LLEVAMOS



NOS LLEVAMOS

Nos llevamos un recuerdo
de desventaja, y las ganas
de querernos como contrapartida.

Cuando dejo tus labios,
y añoro que vuelva
el próximo instante
en que habite de nuevo
tus besos.

Para llevarnos luego
otro recuerdo
de desventaja.

SIEMPRE HAY ALGO QUE DECIRTE



SIEMPRE HAY ALGO QUE DECIRTE

Siempre hay algo que decirte.
Eres poesía, eres el mundo
en un abrazo sincero.

El mar desde la ternura
que emana transparente
ahora de tu mirada.

Y algo más que ahora mismo
no viene hasta la palabra.

Siempre hay algo que decirte.
Tal vez, también que te quiero.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

EL MAR ACARREA DEMASIADAS COSAS



EL MAR ACARREA DEMASIADAS COSAS

El mar acarrea ahora
demasiadas cosas a la orilla.

Algunos angelitos muertos
a los que Dios no supo dar remos
a tiempo para su miseria
de naufragar en una patera.

Tal vez, porque entonces
se estaba tomando unos días
de asueto en otra parte.

Lo cierto es que no puedo saberlo,
si bien hoy me bailan mariposas
destrozadas en el estómago,
y quisiera que a la felicidad,
el ansía de una vida mejor,
y la alegría no les pusiera
vallas con espinas en las fronteras
para los Don Nadie
de ladridos hasta ahora inaudibles,
ni balas en la recámara
de la codicia para su esperanza.

El mar acarrea demasiadas cosas.
Entre otras cosas,
algunos angelitos muertos
en la orilla.

Me encantaría que mañana
solo trajera, tal vez, nostalgia
y ganas de mirarse 
la profundidad marina del alma.

No tantos angelitos muertos.

UNO DE TANTOS



UNO DE TANTOS

Este poema podría llamarse
Juan, José, Amalia, Dulce,
María José, mi hermano,
su hermano, el mundo.

Y también ser nostalgia,
tristeza, alegría, belleza,
tus ojos clavados en los míos,
la impronta de la primavera
poblada de rosas,
la luz de unos luceros
anclados a tu mirada.

Llamarse como el cielo
que desnudas desde tus brazos
al tocarme o el hermoso
espejismo de orbitar un rato
en torno a la gravedad
de tus labios en los besos.

Y, al final, cuando acabes
de quererme,
que vuelva a ser
uno de tantos.

Y llamarse Juan, José...

martes, 1 de septiembre de 2015

ANDO PERDIDO EN UNA IDEA

 
 
ANDO PERDIDO EN UNA IDEA

Ahora ando perdido en una idea
como puede perderse un caminante
por los caminos de la vida,
el mar y las dudas.
 
Busco algún verbo diferente
que me muestre cuán hermoso
es saber que respiras mi aire,
mientras en un verso te doy
mi aliento fecundado de rosas.
 
En los ojos vacíos y tristes
de una probable enfermera,
curandera de males mundanos,
intento hallar al ángel que ansía
despertar sus alas bajo el asfalto
sin sueños de la ciudad.
 
Parece poco probable
atravesar las nubes en guagua
de todos modos.
 
Sin embargo, el corazón se abre
y empieza a cantar latidos
con acordes bellos y cotidianos
en cuanto te miro,
aunque estén los espejos
indelebles del alma de por medio.
 
Descubro entonces que es posible
despertar dos, tres y cuatro veces
tras levantarse a pasar
simplemente la vida
durante otro día cualquiera
en otra oficina sin balcones
al Cielo cualquiera.
 
Insisto en pronunciar tu nombre
a la espera de retoñar una palabra
sin sustantivo en los diccionarios
tradicionales de todas las lenguas.
 
Para que amanezca la nostalgia
en forma de primavera.
 
Porque, tal vez, creo
que existe un idioma
en el que solo habla la belleza
de quererse y querernos.

Ahí supongo que estará la idea
en la que ahora ando perdido.
 
Me aguardan al final de ese túnel
las luces trémulas de tus pupilas.
 
Y la hermosa idea
de querernos en la que quizás,
después de todo,
me apetece seguir perdido.
 
No está tan mal descansar
un rato del mundo supongo,
ebrio de amarte.
 
Perdido en la idea de querernos.