MÚSICA PARA EL ALMA

viernes, 1 de mayo de 2026

HIJA DEL MAR, MAMÁ




HIJA DEL MAR


Ahora estoy triste, pero radiante

 porque atesoro un hermosa memoria,

que ahora rezuma como una ola

de nostalgia que arrecia

dulcemente en las costas

de tu perenne encanto.


Ya no estás, y sin embargo,

el bramido sutil y alambicado

de tu mirada oceánica

sigue rompiendo en la orilla

mágica de estos versos.


Y resuenas fuerte en mi alma

como una marejada que no arrambla

puertos o destroza navíos,

sino que levanta el corazón

con un latido de diástole marina

e inmenso afecto filial.


Eres infinita,

más allá del mundo.


Y sigues conmigo,

con esos ojos añiles

de tintes oceánicos cuya dulzura

sigue retumbando en mi singladura

por tu recuerdo ahora.


Porque eres y serás siempre

hija del mar, mamá.