MÚSICA PARA EL ALMA

martes, 30 de abril de 2013

TÚ OCUPAS




TÚ OCUPAS

No ocupas papeles.
Un hueco en la pared
como una foto.
Tampoco los estantes
de ningún armario,
porque tu desnudez no cabe
ni siquiera en todo el mundo.

No ocupas solo la tierra.
Me ocupas, y ocupas mi alma.
Todo lo ocupas.
Y tu belleza contigo,
como algo más que notas
llenando los cajones:
tu silencio y tus palabras
escriben todo mi ser ahora,
aunque solo sueñe, a veces,
con que seamos.

No ocupas solo mi tierra.
Me ocupas.
Todo lo ocupas.
Tú, todo lo ocupas.

HEMOS SIDO TANTOS



HEMOS SIDO TANTOS

Hemos sido tanto,
y tantos, y tan poco,
y tan pocos.

Un beso que se ha besado.
El ancla de la caricia
puesta en tus mejillas.

La fantasía habitada
de tus pupilas
estallando llenas de luz
en las mías.

Tus ojos no claros,
y tu mirada clara
regalándome esa nación
transparente de paz.

Y una ciudad sola e inmensa
sin aceras ni olvido,
donde solo pasean
nuestros dedos por la piel,
y nuestros abrazos por la caricia.

Ah, hemos sido tanto,
y tantos, y tan poco,
y tan pocos.

En fin, nos hemos amado.
Hemos sido tantos
como nosotros mismos.

lunes, 29 de abril de 2013

SOY

 
 
SOY

Soy lo que han sido
otros tantos como yo,
y a veces soy yo mismo.
 
Soy también tú,
y él, y vosotros, y ellos.
 
Y los que han sido,
y los que ya fueron.
 
La ciudad en llamas.
La habitación sin luz,
el armario sin camisas,
y una blusa de frío.
 
Y un castillo en ciernes,
y una baraja sin azar,
y unos sueños por cumplir.
 
Soy todo eso,
y lo que a veces soy
cuando llego a mí mismo.
 
Un dulce naufragio
que se repite en muchos viajes,
y los pecios que quedan
a flote para el próximo.
 
La lluvia que cae sola.
La palabra que se escribe
sola o acompañada
con tintes de alegría o tristeza.
 
Soy y no soy
lo que, a veces,
llego a ser: 
 lo que han sido
otros tantos como yo.
 
En definitiva, un ser humano.

LA POESÍA PIDE HUECO



LA POESÍA PIDE HUECO

Ahora la poesía
pide un pequeño hueco
en estos rincones de papel.

Pide otros sustantivos
distintos a los que emergen
del polvo de las alcobas.

Exige, requiere, necesita,
le urge otra estrofa humana
que la salve de la agonía
rutinaria de una vida
sin más metáfora que el cansancio,
y más verdad que el hastío.

Está clavada en la tierra,
y nadie la rescata.

Entonces, el mar grita
y vuelve a lo inmenso.

Rebrota en su corriente
de amapolas y besos finos.

En su sencillez de ideas frágiles
y estrellas cósmicas de amianto.
En su silueta de mujer desnuda,
su cuerpo de belleza
desmedida.

Y en mi urgencia humana
de que no muera el corazón
en cada latido.

La poesía pide hueco.
Y se ensancha a golpes,
a veces, de dulce soledad.

Y habita durante un instante
con su cabello de plumas,
y su verbo ser imperativo
sin acentos diacríticos,
y su aliento de viento
este vuelo mío hacia otra idea.

Estos puentes de aire
hacia mi ser.
 
Entonces recuerdo que algún día
alguien me dijo que la Luna
sin la poesía
solo era la Luna.

Y amo el misterio
de esa búsqueda de países
en un territorio inhóspito
de papel en que las palabras
buscan otros nombres
que, tal vez, pertenecieron
a otros hombres y mujeres
que pisaron
las orillas del verso,
y parieron infartos de luz,
melancolía o nostalgia
como yo lo hago ahora:
con la poesía
pidiéndome un hueco
entre papeles,
y en los rincones
más profundos de mi conciencia.
 

 



 


EL TIEMPO NO PASA SOLO



EL TIEMPO NO PASA SOLO

El tiempo no pasa solo.
Pasa contigo, con tus cosas.

Y tus ganas, y el detalle
matutino de abarcar
con la mirada esa nación
azul e inmensa de tus pupilas.

El tiempo no pasa solo,
y no muere tampoco solo.

Es más, revive contigo
en cada segundo más si cabe.

 Porque no lo vacían las horas.
Lo llenas más bien tú.

Y el sol no muere
en cada ocaso al contemplarte.
No se corta el mediodía,
mientras puedo mirarte.

Y, por ello, son las cuatro,
y las cinco, y las seis,
y las siete, y las ocho,
y las nueve, y las diez,
y aunque se acueste la luz
en las espaldas viejas y metálicas
de las farolas, todavía
es de día.

El tiempo no pasa solo.
Pasa contigo, con lo que eres.
Con todas  tus cosas.

domingo, 28 de abril de 2013

ALGUIEN



ALGUIEN

No te pido que seas alguien.
Prefiero que vengas como tú.

Con tu mismo cuerpo.
Con tu misma tristeza,
gloria o felicidad.

Con tu brillo, y no de esos
prestados del maquillaje.

Prefiero que vengas como tú,
que vueles hasta mi abrazo
o desencadenes la primavera.

Y me pese dulcemente
también tu gravedad.

No me importa que llegues
un poco tarde o temprano.

Quiero, deseo, necesito
que llegues distinta
con tu mirada de pueblos
diferentes y pupila diferente.

Como tú, en fin.

Llega simplemente
como el alguien que espero.

Como tú.

DEJA ATRÁS




DEJA ATRÁS

Deja atrás. No demasiado.
El tiempo avaro de los relojes,
los pasos cansados de la oficina,
el horario de los buses,
los semáforos sin pasar al verde,
y los miedos e indecisiones
de quedarte al desnudo.

Vuelve en tus ojos
a aquella esquina del patio
en que se columpiaban tus sueños.
Piensa por un momento
que el sol no está para abrasarte,
sino para darte aquella luz
que perdiste en la pupila,
cuando acabaste con las estrellas
incrustadas de tus sábanas.

Y ya los cuentos dejaron
de tener hadas madrinas.
Y los aviones aquellos de papel
empezaron a pedir queroseno.

Deja atrás tu trabajo,
lo que crees que eres.
Tu gente si es necesario,
y tantas esquinas urbanas
sin demasiado final a la vista.

Deja atrás este otro tiempo,
que no pertenece a tu instante.
Y vuelve contigo,
aunque solo sea un momento.
Para que seas.
Para que no mueras.
Para que vivas
deja atrás eso de no ser
para tan solo
conformarse con vivir.

SE MIRARON




SE MIRARON

Se hablaron
en silencio.
Pasearon naciones
de estrellas sin ponerse
el traje de astronauta.

Recordaron otros tiempos
abiertos en la pupila
como la flor que regala
su esencia a la primavera.

Lloraron. Chocaron
dulcemente como el trayecto
fugaz de dos trenes
en sentido contrario.

Y se volvieron a contar
todo aquel cuento
de caricias que algún día
pudieron tocarse.

Habitaron un segundo
sus ojos.
Él los de ella.
Ella los de él.

Se miraron. Eso fue todo.
Se miraron.

sábado, 27 de abril de 2013

TÚ ESTÁS HECHA DE TIERRA



TÚ ESTÁS HECHA DE TIERRA

Tú estás hecha de tierra,
y a veces eres la tierra.

Y eres tan grande
que tu belleza no cabe
en estas páginas de papel.

Tú estás hecha de tierra
y, a veces, creo pensar
que cuando duermes
yo habito otro sueño
más hermoso si cabe
que mirarte despierta.

Y me dices, en ocasiones,
que te gustaría que mis brazos
te aguardaran.

Yo debo decirte
que quisiera atracar
en los tuyos con los brazos
como barcas a la espera
de una orilla que las rescate
de su deriva.

Porque no pasas
como las demás.

Pasas como tú,
hecha de tierra,
y, tal vez, dormida
esperando que te abarque.

Tú estás hecha de tierra.
Y, a veces, estás llena
de todos los países
en los que quisiera viajar.

En tu piel quisiera residir
sin más permiso que la caricia.

Porque estás hecha de tierra.

MUJER ME GUSTAS





MUJER ME GUSTAS



Mujer. Tú me gustas
sin maquillaje ni Rimmel.



No temas. Llevas la belleza
en tus curvas, aunque pretendan
que la prodigiosa y dulce
blasfemia de tu feminidad
no traspase los umbrales
cortos de la cosmética.



No quiero que te pongas
máscaras, ni salgas afuera
con lo que no llevas dentro.
Amo tus latidos, porque también
son como los míos.



Adoro cómo te estalla
la pupila cuando me contemplas:
la noche se vuelve más clara,
así, descansando
en su borde.



Y créeme, tampoco
necesito que tengas
los ojos claros.
Necesito que me mires
con claridad.
Y me desees con urgencia.
Y me abraces sin quemarme.
Y me permitas ser
un poco gigante
en tu breve inmensidad.



Mujer. Tú me gustas
porque eres tú, simplemente.
Y también, a veces,
porque podemos jugar
a la eternidad, conquistando
tu desnudez

ESTÁS TÚ




ESTÁS TÚ

Estás tú.
Ahí, donde la lluvia
se quita su capucha
de agua para caer
en tu cuerpo
en forma de milagro
salado poblado de deseo.
.
La única máscara,
entonces, es el teatro
y la escena de lujuria
que ejecutan los dedos
en armonía como nubes
al compás del viento.

Entonces, el cielo queda
un poco más cerca.
No hay que disfrazarse
de ser humano para ser
algo más que espejismo.

Y una mina de Salomón
queda a un palmo
de tu caricia.

Donde estás tú.
Desnuda...

viernes, 26 de abril de 2013

HOY QUIERO UN BESO




HOY QUIERO UN BESO

Hoy quiero un beso
hermoso y humano.
Un beso que no atraviese
demasiado la fábula,
ya que ahora no me apetece
que me deslumbre una diosa.

Quiero solo tu boca.
Un beso tuyo.
Un beso que sepa
a tu pena y tu gloria.
A tus luces, y sombras.
A tu pupila, y a tu cuerpo,
y a los horizontes
curvos de tu piel.

Hoy quiero un beso.
Un beso que pueda besarse.
Un beso que no lleve
demasiadas metáforas
hallarlo.

Y sí, el mar
me apetece siempre
cruzarlo cuando deseo
viajar a otros lugares.

Pero ahora me apetece
que mis labios habiten
esta noche la comisura
de los tuyos, esa esquina
donde puedo convencerme
de que los sueños son nuestros.

Hoy quiero un beso.
Un beso hermoso
que pueda besarse.

En fin, un beso tuyo.

jueves, 25 de abril de 2013

MEJOR POEMA




MEJOR POEMA


El mejor poema
lo dicen tus labios,
aun cerrados.

Y yo entonces recorro
tu silencio de carmín,
y tu tiempo de sellos rojos
que se clavan en la mejilla
como palabras en el papel.

El mejor poema
lo dice lo que eres,
mientras somos,
mientras creamos
en los labios el mundo
carmín de un beso.

SIN GUERRA



SIN GUERRA

Escúchame bien.
Solo será un momento.

No tengo demasiado
que decirte, tan solo la paz.

Para que me des besos,
y no me ahogues.

Para que me des golpes
también sin llegar a matarme
como la vida cuando, a veces,
se torna algo triste.

Y para que me dispares
tu luz sin que brille la pupila
mortal de un rifle
después de la bala percutida.

No conjugues demasiado
la guerra. Juega mejor
al azar de lo impredecible
soñando.

No te empeñes en destruir
puentes de barro
que pueden ayudarnos
a volar juntos, y cruzar
nuestros seres en un abrazo.

No busques lejos 
para conquistar otro territorio
desangrando escenarios.

Y carga siempre tu alma
sin más munición
que lo que eres: tú.

No te robo más tiempo.
Ya te he dicho
lo que es mi paz.

Solo procura
que tu próxima sílaba
sangre solo lluvia,
lágrimas, alegría, y paz.

Sin guerra, sin guerra.

LO QUE NOS DIJIMOS



LO QUE NOS DIJIMOS

Lo que nos dijimos
fue lo siguiente:
primero, para siempre.

Queríamos ser eternos.

Llegó el segundo acto.
Entonces pasamos
a los "te quiero" matutinos.

Queríamos amarnos.

Tercero, no me olvides.

Queríamos recordarnos
toda la tarde como aquella
poblada de besos y dedos
que sabían contar mentiras
celestiales en las pieles.

Cuarto, no mueras.

Queríamos ser inmortales.

Ya lo último
que pudimos escuchar
fue un recuerdo.

Y para decir eso
he de volver
a los que nos dijimos
cuando queríamos ser eternos:
para siempre.

Queda lo que nos dijimos.

ESTOY DE FIESTA



ESTOY DE FIESTA

Estoy de fiesta
sin demasiado jolgorio
ni confetis.

Y no te equivoques.
El mundo no habla ahora
de esa efímera ebriedad
divertida de otra noche cualquiera
en la discoteca de la esquina.

En esta serenata
bailan también los pájaros,
y grita el mar como clamando
un barco que se atreva a surcarlo.

Las palabras vuelan
como gaviotas de nostalgia,
recuerdo o metáfora
por la memoria en blanco
de un papel.

La lluvia es un aplauso
multitudinario de agua
sobre el escenario de la ciudad,
donde ahora corretean los sueños,
y es feliz la alegría.

Y tengo ganas de celebrar
tus ojos, tu cuerpo,
todo lo que eres
mi amor, y mi vida,
como celebran los árboles
a la primavera con sus hojas verdes:
amando tu tierra de besos.

Estoy de fiesta.
Y no te equivoques.

No me consume ahora
la ebriedad o la locura
pasajera de los sábados
por la noche.

Estoy de fiesta,
porque festejo la loca cordura
que es, a veces, estar vivo.

Y otras muchas, amarte.



miércoles, 24 de abril de 2013

SONRISA DE LUZ





SONRISA DE LUZ

Ahora tu sonrisa cruza
el mundo sin aviones.
Es de luz, y corre,
y recorre la distancia al verso
a la velocidad de un nombre
que tiene apellido de felicidad.

Y de tu pupila parece colgarse
la belleza como las hojas
al viento que dulcemente
las desprende de su árbol.

Amanece siempre.
No lo olvides,
aunque el mundo
se llene de tristeza,
y odio con granadas
demasiado amargas,
amanece.

Tu sonrisa es de luz.

ME ESTREMECES



ME ESTREMECES

Me estremeces. Estoy vivo.
Poco importa que conjugue
amar como un verbo
con todas las tildes,
aunque sea palabra llana
que no termina en n, s, o vocal.

Poco importa también
que la ortografía de la belleza
lleve siempre acento
esdrújulo de cosmética
o llano de maquillaje.

La sintaxis tierna de tu mirada,
y cómo me abrasan tus ojos
al contemplarme me basta
para conocer la gramática
que más me interesa,
sin más sujeto ni predicado
que la oración efímera
de nuestra pequeña
eternidad humana enamorada.

En la vida hay demasiadas reglas.
Y yo prefiero probar la suerte
y el azar de tu ausencia,
o tu recuerdo, a veces,
para estremecerme,
y conjugar en presente
el verbo ser o vivir,
mientras me estremeces,
mientras me vives.

Tú eres.
Yo soy.
Yo vivo.

INMENSA




INMENSA

Eres perfecta.
Pequeña e inmensa.
Colosal y valiente
como atreverse a sumergir
los ojos en otros escenarios
más allá de estos teatros
de pan caliente y circo de bits.

Como un coloso que surca
ahora mi pupila, y mis versos
haciéndote más grande.

Perfecta, pequeña,
inmensa,
colosal y valiente.

Tal como eres...

martes, 23 de abril de 2013

2 HAIKUS MÁS

 
 
I

La vida no se para.
Los sueños tampoco,
cuando orbitan en el alma.

II

Hoy lleno mi vida
de este momento mágico:
mi instante único.

QUE VENGAS CONTIGO



QUE VENGAS CONTIGO

No quiero que seas perfecta.
Quiero que seas tú.
Quiero que vengas contigo
sin jugar a ser sirena.

Pronuncia solamente
tu nombre a secas.

Quiero que te vistas de besos
los lunes, y los domingos
acabe mi semana siempre
contemplando tu sonrisa
sin las matemáticas exactas
de la belleza de Rimmel.

No me importa nada tu silueta.
Tus manos naturales
y humanas ya me bastan
para sentir el calor
de los abrazos como el pan
dulcemente recién horneado
en la tahona.

Y para el cielo
ya está tu cuerpo
sin maquillajes ni estilismos.

Solo te pido que hoy
vengas a besarme,
y que dejemos caer sola
una lluvia de caricias
sobre nuestras pieles desnudas.

Sin que sea perfecta.

Quiero que seas tú.
Quiero que vengas
con tu luz y tus sombras,
y tus ganas, y tu ternura.

Quiero que vengas contigo.

lunes, 22 de abril de 2013

HOY NO HE SIDO DEMASIADO



HOY NO HE SIDO DEMASIADO

Hoy no he sido demasiado.
Mejor dicho, no me he atrevido.

No he dejado en mi esquina
de ensueño atrás el trabajo,
la rutina y el cigarro
a medio apagar en un bolsillo.

No he salido afuera
a escuchar el mar,
y me he quedado dentro
a oír mis lágrimas.

No he sido más noticia
que los sucesos
de un periódico cualquiera.

Y puedo decir
que hoy he muerto un poco:
me he enterrado
en mis palabras,
sin nombre, sin verbo.

Hoy no he sido demasiado.
Mejor dicho, he tenido miedo
de ser algo.

NO VIVAS CON DESGANA



NO VIVAS CON DESGANA

No mueras demasiado rápido.
Si todavía te late el corazón
tienes tiempo para estar vivo.

No te rindas como la lluvia
que cae abandonada
como la última estampa
de algún cajón, y la botella
que se deja a merced de la corriente
como la hoja otoñal
yaciendo seca y sola
sobre el asfalto sin primavera.

No te dejes sin luz.
No te encierres solo
como si el cielo
tuviese barrotes de soledad:
el mundo te espera,
aunque todavía no lo sepas,
y los mapas no te pronuncien
en sus meridianos y longitudes.

Tenlo por seguro.
Hay ojos que esperan mirarte,
y hay otras palabras
que no conoces aguardando
escribirse en tus líneas
de piel, tinta o sueños.

Piensa que la acera que andas
puede poblarse de pasos
firmes o caminatas inútiles
hacia ningún destino.

Y que tú mismo puedes
cruzar el azar sin jugar
a ganar millones dentro de un bombo:
ya tienes la suerte
de vivir.

Por ello, no mueras
demasiado rápido.

No vivas con desgana.


domingo, 21 de abril de 2013

HOY ESTÁS AQUÍ



HOY ESTÁS AQUÍ

Hoy estás aquí.
Hoy te moja la lluvia,
y te broncea poquito el sol.

Hoy grita o canta el mar,
y se levanta el sauce
de su llanto por primavera,
y los poemas se pasean
por las metáforas de asfalto
que esperan alguien
que las saque de las rutinas
mundanas de las calles.

Hoy es el momento perfecto
para dejar de contar con números
y por pensiones el futuro.

Es el momento de relatar
el instante sin contar números
ni pensiones sin incertidumbre.

Y dejar que narre el corazón
la dulzura o melancolía
de cada latido.

Hoy, pese a probablemene mañana.
Hoy estás aquí.
Hoy estás vivo.

No esperes a mañana
para ser.

Hoy, ante todo, recuerda
que existes.

SÉ FELIZ




SÉ FELIZ

No vayas tan lejos.
No busques en la distancia
lo que puedes tener cerca.

Cruza el mar, eso sí.
Llévate tu pequeña barca
de consuelos o sueños.
Tu maleta con recuerdos
allá donde vayas,
y en cada nación
por la que pasees tu luz
y tus sombras también.

Atraviesa otras miradas.
Sonríe para que otros
tengan un instante alegre.
Y surca los ríos,
aunque no siempre
puedas hacerlo en la corriente
o lleves zapatillas malas.

Y sé el mundo
cuando tu mundo
lo precise.
Cuando deba girar
el amor en órbita
hacia el abrazo
o el cariño.

Hazlo todo.
Eso sí, ante todo,
no te vayas muy lejos:
búscate en ti mismo.

Y sé feliz.

GOBERNAR




GOBERNAR

Ahora dicen que existen
los gobiernos en algún planeta.
Y otros que quieren también
gobernar sobre mi sonrisa.

Según parece, no tengo derecho
a estar contento.

El mundo es muy triste,
afirman, y estamos en crisis
que no es cambio
sino estancamiento.

Sin embargo, sé que me late
el corazón y cada latido
es otra fortuna que guardar,
y otra flor de instantes
que regar con momentos
que han de vivir
más allá de los segundos
que parecen matarlos.

Podré andar en sandalias
por montañas escarpadas.
Tener fiebre y fingir
estar bien en la epidermis,
y, en ocasiones, seguir el dictado
de los semáforos del miedo,
que no se ponen nunca en verde
cuando de atravesar los sueños
se trata.

Podré ser parte del sistema,
y que una prima de riesgo
no me dé la mano precisamente.

Pero ante todo,
gobierno en mis pasos,
mi sonrisa, y mi amor.

Para votar el futuro
ya están las urnas.

Yo lo tengo todo:
estoy vivo ahora.


sábado, 20 de abril de 2013

TENGO EL COMPROMISO




TENGO EL COMPROMISO

Tengo las ganas,
y la urgencia, y el ansia
y el derecho, y la obligación,
y la desazón, y el dislate,
y la costumbre y la nostalgia
de querer siempre tu abrazo
aunque solo acarreen tus besos
algunos sonetos sin más rima
en el cuerpo que la ausencia.

Tengo las ganas de amarte.
Y el compromiso de recordarte
para que no las olvides.