MÚSICA PARA EL ALMA

sábado, 13 de junio de 2015

SEAMOS DOS ÁTOMOS DE ALMA



SEAMOS DOS ÁTOMOS DE ALMA

Soy un átomo de alma
desnuda y sincera.

Tú eres otro, una puerta
al corazón ahora
de la ternura y la caricia.

Seamos, si quieres,
ahora mismo
dos átomos de alma
con el mundo en los ojos.

viernes, 12 de junio de 2015

CUANDO QUIERAS MARCHARTE

 
 
CUANDO QUIERAS MARCHARTE

Cuando quieras marcharte,
ya sea a tu casa o lejos.

Ya sea a buscar ese mar
que otros marinos no halla,
y que tal vez se te congela
en unas pupilas pobladas
de asfalto y malas tristeza.

Ya sea a tus sueños.
Ya sea porque quieres
salir de una jaula de pájaros
demasiado bien ataviados
y anclados a sus cielos
de cristal y ventanales,
e ir hacia ti mismo.

Cuando quieras marcharte,
parte sin más.
No lo digas en alto,
solo habla con tu silencio
y hazlo sin dilación.
 
Cuando quieras marcharte.
Tal vez, calladamente
nos esté esperando a todos
el mismo destino de irse
sin motivo de la muerte.

jueves, 11 de junio de 2015

SOLO QUIERO AZÚCAR

 
 
SOLO QUIERO AZÚCAR

Solo quiero azúcar
en mi vida, un beso tierno,
una caricia serena,
y un abrazo sencillo
de esos con los que me uno
mejor al mundo
desde nuestros cuerpos.
 
Solo quiero azúcar,
y si se dispara algo,
que sea la pólvora dulce
con la que nos disparamos
el cariño: unos gramos
más de amor esta noche.

miércoles, 10 de junio de 2015

ENTRE LAGARTOS (O LAGARTAS)



ENTRE LAGARTOS (O LAGARTAS)

En estos días, parece que ese juego por el que la élite financiera pretende colgarnos el dogal de la austeridad, hasta que ya no podamos ni respirar, anda entre reptiles, sanguijuelas y alimañas encorbatadas con auténtica hambre y sed de bienestar. Eso es lo que parece que puede extraerse de las últimas declaraciones del FMI.

Cristina Lagarta, responsable máxima de esta máxima institución de la Troika, y mujer de ponzoñosa lengua y famélico porte, ha dejado entrever en recientes fechas que España no solo ha de seguir caminando por la senda de unas reformas proclamadas como única solución posible, sino que además ha de aumentar los esfuerzos en este aspecto con medidas muy populares, como la subida del IVA, el aumento del periodo del cálculo para las pensiones a 35 años (tal y como está el asunto afortunado sea el que llegue a trabajar "tanto") y la facilitación de los despidos para que al empresario no le duela tanto darnos una patada en el culo y sus zapatos (o escamas de lagarto) no se ensucien demasiado cuando lleve a cabo tal acto.

La primera pregunta que cabría plantearle a este reptil de aristocrática o política procedencia es: ¿cómo puede tener la desfachatez de pedirle a un pueblo ya de por sí ahogado que termine de asfixiarse? ¿Con qué objetivo exactamente? Ah bueno, ya entiendo. Usted ha de seguir cobrando medio millón de dólares anuales y sus alimañas amigas y demás sanguijuelas han de seguir esquilmando la poca sangre que le queda a un ya menguado Estado de Bienestar. Ya se sabe que los lagartos, entre otras cosas y como animales poiquilotermos, no pueden vivir solo del Sol (o en este caso de los casinos bursátiles), sino que además precisan de ciertos nutrientes (en este caso chupar de las venas de los contribuyentes) en caso de que no les baste con lo primero. Y los demás hemos de reptar tras ellos sin derecho a nada por supuesto.

La segunda que me vendría así a bote pronto sería esta: ¿qué tal sería lo de evitar el masivo fraude fiscal y las artimañas legales de las que se sirven sus excelsos colegas para pagar lo mínimo posible al fisco? Le puedo asegurar que se podría recaudar ingentes cantidades del dinero que parece sobrarles, mientras en nuestros bolsillos vacíos se precisan cada día más remiendos. Los lagartos ya han afilado tanto sus colmillos que, de seguir así, nos chuparán la sangre y nos dejarán sencillamente en bolas en todos los sentidos.


Por último, le plantearía la siguiente cuestión, aunque podría seguir con otras muchas: ¿cuándo asumirán parte de su culpa los mismos que han hecho estallar la bomba de relojería que ha supuesto la desregulación (o reregulación) por la que la economía financiera se ha inflado hasta límites insospechados? ¿Acaso debemos seguir resacados aquellos que no hemos bebido ni una sola gota de ese whisky financiero? Me temo que, como siga usted soltando cositas por esa lengua viperina, sus escamas van a atravesar dificultades. Y sé lo que digo.

Así pues, me despido sin más de usted, Sra. Lagarta. No me gusta mucho la compañía de ciertos reptiles.

martes, 9 de junio de 2015

TENGO DOS COSAS QUE DECIRTE



TENGO DOS COSAS QUE DECIRTE

Tengo dos cosa que decirte.
O más bien dos palabras.
O más bien dos susurros
que surcan ahora el aire
como el viento que se arremolina
en las hojas de los sauces,
mientras la primavera regala
una última caricia a la tierra
antes del estío.

Te quiero.

lunes, 8 de junio de 2015

CONTEMOS CON NOSOTROS



CONTEMOS CON NOSOTROS

Contemos. No demasiado.
Los números infinitos
no me gustan demasiado.

Y tantos millones en el mundo
me marean en ocasiones.

Contemos. No hasta diez,
ni hasta veinte mil hormigas
humanas en una ciudad.

Contemos, tal vez,
solo hasta dos.

Uno.... Dos.
Y después de todo,
en este instante dulce
en que quiero besarte,
contemos con nosotros.

domingo, 7 de junio de 2015

TÚ NO ERES UNA PALABRA CUALQUIERA



TÚ NO ERES UNA PALABRA CUALQUIERA

Tú no eres una palabra
cualquiera.

Porque no te vas
con los golpes de sílabas
de los vocablos simples,
y no te marchas rápido
como podría hacerlo
un nombre monosílabo
como Juan sin muchos
hiatos ni acentos extraños.

En un susurro no te espantas
tiernamente como la hoja
frágil a la que doblega
una leve brisa otoñal
en la batalla por mantenerse
al árbol de su primavera.

Tú duras más que una 
respiración ligera,
y un instante de aire
con algo de significado.

Y me pregunto si algún día
te limpiará de mis calles
de nostalgia la lluvia
como los escombros
de unas calles destartaladas.

Si algún día 
sin que me dé cuenta
escampará este temporal
de tristeza que ahora
me corre por las mejillas,
mientras sigue cayendo
en mi recuerdo tu nombre.

No una palabra cualquiera
a juzgar por los hechos
descritos, sin duda.