MÚSICA PARA EL ALMA

sábado, 14 de mayo de 2011

NO HUBO ADIÓS




NO HUBO ADIÓS

No hubo adiós.
No hizo falta.
Sabía que no habría,
entonces, mañana:
el alba la habías acarreado
ya en tus ojos.

Y aunque el tiempo
siguiera cortando almanaques,
tú habías detenido
vilmente los relojes.

Tu ausencia vuelve,
y detiene el corazón
de golpe. Las olas, entonces,
van todas a tu orilla
de silencio, y el mar
deja de cantar su canción
de agua y sal en mis costas.

El olvido se vuelve triste.
Y todo gira, en ese instante,
en la carne que falta
de tus manos en este abrazo.

No hubo adiós.
No hizo falta.

Ya ha muerto otro día,
quizás, en tu despedida.

2 comentarios:

MMG dijo...

Con adiós o sin adiós, el corazón se detiene por un instante...

poetadelalba dijo...

Cierto es. Las agujas dejan de clavarse y se deja de respirar latidos durante ese instante. Un abrazo